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domingo, 29 de septiembre de 2013

Confianza de dos puntos

Foto : Balonmano Aragón

A la tercera jornada llegó la hora de encender el casillero. Dos puntos después de derrotar al Bidasoa de Irún (30-28)  son lo único realmente constatable de un partido que deja más interrogantes que respuestas. Se antojaba muy necesario empezar a sumar para evitar borrascas y eso es el mensaje con el que debemos quedarnos. Junto con ello, ocho goles de Demetrio Lozano, un canto a algo más que la longevidad deportiva. Con casi cuarenta tacos, Deme es el jefe en una liga devaluada y en un equipo en similar tesitura. Seguimos buscándole relevo y erramos al plantearnos la pregunta. Este deportista, con mayúsculas, estará al pie del cañón hasta que le de la gana. Así de fácil.

En contraste, Bidasoa, posiblemente el equipo más limitado de esta liga, tiene a un chaval de diecinueve años que tiene la virtud de hace fácil el balonmano. Botar, pasar y tirar con la facilidad y el descaro de la gente buena es lo que hace a Azkue diferente. Ayer nos dejo diez recuerdos en Zaragoza y a él se debe agarrar un aguerrido Bidasoa para pensar en la permanencia. No obstante, el “mago de Orio”, Vidal, Mujika y un 6:0 duro no deberían haber sido, a priori, argumentos suficientes para poner en tantos aprietos al Aragón. No fue esa la historia y a quince minutos del final el Bidasoa tuvo un par de ataques para ponerse tres arriba (18-20). No los aprovechó, la de nuevo escasa grada apretó y un par de buenas defensas (algo excepcional ayer) metieron al Aragón en la recta final a la misma altura que los vascos pero con la inercia a favor. Así, en el minuto 55, el partido estaba definido (26-23).

Tal vez fueran los nervios por querer un triunfo que respaldara el crecimiento del equipo pero ayer, en medio de idas y venidas, no se pudo extraer nada sólido que permita hacernos una idea real de qué tenemos entre mano. El tiempo y los acontecimientos en forma de partidos (ojo, nos tocan dos desplazamientos seguidos: Cangas y Logroño) irán dibujando al Balonmano Aragón. Ayer falto poso y jerarquía a la hora de llevar el partido, plasmar la supuesta superioridad del Aragón en algo que las palabras. Mucha culpa de ella tiene una defensa a la que le falta muchas veces movilidad y algo más de contundencia. La identidad de este Aragón necesita crearse desde atrás, aprovechando a ese gran portero que es Jorge Gómez. Ya Asier-Val, ya cualquiera de estos dos con Miguel Sánchez, se debe exigir un plus al 6:0 aragonés porque ayer la primera línea irundarra campó demasiado a sus anchas, combinado solventemente y encontrando, sobre todo en la segunda parte, mucho espacio para armar el brazo.

Fue elocuente muestra de la ausencia de poderío el ver como Zubiria, después de no olerlas en la primera parte, sacaba tres pelotas seguidas y eso era suficiente para colocar a los suyos en franquicia (min.36; 15-17). Si nuestra defensa era permisiva, el ataque era una incertidumbre con Ángel Pérez desaparecido. Encontrar a Val y a los extremos, al borde del pasivo si hace falta, parece imprescindible y si con el casetero parece que va afinándose la conexión, según lo visto en Pamplona y ayer, con los extremos aún queda camino. Basmalis apuntó cosas inteligente en este sentido, con movimientos que facilitaban líneas de pase a la segunda línea, algo necesario cuando se carece de un brazo potente. Puede que el dibujo final de la primera línea, con Deme de central, Rial a brazo cambiado y un valiente Miguel Sánchez en el diestro, sea un hecho a valorar para siguientes concursos. Mientras, dos puntos que suma el Aragón y suman a mismo Aragón. Sujeto y objeto de un equipo en mutación. Próximo experimento: Cangas del Morrazo.





Fdo.: Álvaro Lombardo Sáez


martes, 24 de septiembre de 2013

Sin prisas, estamos de transición

Foto : Marta Contin Zapatero

Los principales medios de comunicación que cubren la trayectoria del Balonmano Aragón han coincido en la anécdota cuando han sintetizado el último partido de liga: la A-68 está maldita. Efectivamente, Pamplona nos sienta como a un santo tres pistolas. Sin embargo, convendría distinguir lo que suponía visitar al ya mítico Portland San Antonio y lo que supone, desde hace tres años, visitar a Anaitasuna. Es una buena actividad para ser conscientes de dónde venimos y mejor no preguntarse a dónde vamos. La primera visita al barrio de San Juan se saldó con una derrota que prácticamente supuso una tragedia, una especie de aldabonazo inesperado para avisar de la fragilidad de nuestra jerarquía. El año pasado se perdió de uno con un final patrocinado por la tendencia casera de los árbitros. La espectacular segunda vuelta hizo obviar esta derrota que, no obstante, cerró una primera vuelta más bien limitada. Este año, segunda jornada del campeonato, nos hemos traído siete tabas de regalo, lo cual no deja lugar a la duda.

Sin embargo, la síntesis de estos datos es cristalina: hemos convertido en apenas tres años lo trágico en algo normal. Y eso, al tratarse de una cuestión de aceptación implícita, es altamente peligroso. Que nadie interprete esto como un menosprecio a Anaitasuna, el cual es un señor equipo a todos los niveles, no sólo deportivo. Los navarros, exceptuando la portería, mantienen la columna vertebral del año pasado y son un equipo cuya cancha está muy cara, sobre todo para un equipo en construcción como el Aragón. Todo esto lo sabíamos antes de ir, de manera que volver de vacío no era descabellado. El problema es más sutil y más larvado. Es una cuestión de identidad. Es una cuestión de estar transformándonos, pero no saber en qué. No es una cuestión de añoranza de viejos tiempos, es una cuestión de dudas. Dudas, por cierto, estructurales.

Comentaba por aquí Nachobal algo muy acertado. En concreto, el problema que podía suponer, para un equipo muy nuevo, meterse en los barros de la parte baja en este inicio de competición. Llevamos cero de cuatro y no es momento de empezar a alarmarse. El equipo tiene mimbres y su preparación ha sido mucho más constreñida que la de una pretemporada normal, de ahí lo cuesta arriba que se hacen los últimos ratos del partido. No le recemos a San Asier Antonio porque vuelva y nos solucione la papeleta. Empecemos  metiéndole mano a rival asequible como el Bidasoa de Irún y evitemos males mayores. Pero, sobre todo, seamos sinceros con nosotros mismos. Por no irnos muy lejos, miremos cuantos socios han hecho nuestros vecinos de Huesca. Miremos dónde están los patrocinadores anunciados. Miremos la trayectoria institucional, la percepción del equipo en la ciudad y en la Asobal, más allá de lo deportivo. Miremos y que cada uno defina transición como le de la gana, sin prisas pero sin paños calientes. Porque el problema no es el Anaitasuna.



Fdo.: Álvaro Lombardo Sáenz.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Píldoras para un inicio de temporada

Fotos : Balonmano Aragón

Ni resultados ni sensaciones. Las pretemporadas conllevan un trabajo invisible, absolutamente necesario para un devenir correcto del año pero pasto del olvido en el momento que el pistoletazo de salida cambia las concepciones y los objetivos. No ha sido afortunado este inicio para el Balonmano Aragón, que tropezó como local frente al Balonmano Granollers (24-27). Sin embargo, antes de empezar a precipitarse, cabe hacer compendio de esos mismos partidos de pretemporada y del de este sábado para ponderar dónde estamos, qué tenemos y hacia dónde podemos ir.

1.         Típico primer partido de liga: Prisas, desajustes, piernas que pesan… no es extraño que el comienzo de la competición tenga normalmente mucho más de probatina que de dinámica ya consolidada. Tanto Aragón como Granollers hicieron un partido mucho más guiado por los errores que por los aciertos. Precisamente, mucha culpa de los puntos vallesanos residió en su capacidad de aprovechar mejor los errores locales. Los árbitros también se ajustaron a esta idea, aunque estos están en pretemporada toda la temporada. Compensatorios y chulescos la pareja pero no influyeron en el resultado final.

2.         Granollers, mejor equipo: No nos engañamos. El Granollers, al menos a estas alturas, es mejor equipo que el Aragón. Tal vez con el paso de la jornadas esta aseveración no sea correcta pero lo que se plasmó a lo largo de los sesenta minutos fue un poso más por parte de Granollers. Desde luego, no era la mejor piedra de toque para comenzar el curso ya que el Aragón está en construcción y los catalanes tienen ya el bloque constituido. Y no es precisamente un equipo secundario, con una primera línea poderosa, con recursos, y un 6:0 contundente.

3.         El ambiente: Las convulsiones de este equipo durante los últimos meses no ayudan al respaldo de una masa social. La entrada del sábado pasado estuvo en la tónica descendente que acompaña al club pero, como dice la canción, podría haber sido peor. Es de justicia reconocer que parece que, desde el propio club, se están poniendo en marcha iniciativas encaminadas a un concepto de balonmano-espectáculo completamente necesario para hacer atractivo el producto. Sin embargo, mientras no arraigue una masa de socios más visible, las cosas seguirán siendo muy provisionales.


4.         Jorge Gómez: El mejor refuerzo de la temporada. Es un portero de selección y, sin quitar mérito al partido de Matias Schulz, sus paradas tuvieron una dosis de complicación mayor que las del argentino. Para muestra, los tres penaltys que sacó. El sábado vimos más paradas que toda la temporada anterior junta. Deberíamos empezar a pensar que estilo de juego de los ex naranja y ahora verde corporativo debe nacer del zaragozano, algo diametralmente opuesto a los tanteadores altos del año pasado liderados por Dujshebaev, Vigo y Javi García.

5.         Dar y correr: Si hablábamos del necesario papel protagonista de Jorge Gómez, a ello viene intrínsecamente unido la capacidad de un sistema defensivo que ampare y refuerce el papel del portero. En pocas palabras, este Aragón debe hacerse desde atrás, porque es la opción que cuenta con más mimbres. Este sábado, sin Asier Antonio, se defendió aceptablemente, sin perderle la cara al partido pese a ir siempre un gol o dos por debajo. Más allá de quiénes sean los protagonistas de la defensa, esta como concepto y unos extremos que galopen nos pueden dar mucho más que un estático algo cojo.

6.         Sobredosis de diestros…: Bendita sobredosis, claro está. Demetrio Lozano sigue siendo un jugador franquicia, sea cual sea su edad. Su facilidad para atacar y defender eficazmente sólo fue oscurecida por cierta precipitación en el último tramo del partido. En ese mismo sentido, Rial y Miguel Sánchez demostraron que son jugadores completos y cuyo brazo debe sostener una primera línea alicaída. No tuvieron el mejor de los puntos de mira el sábado, sobre todo cuando la defensa de Granollers subió de intensidad, pero tanto desde nueve metros como penetrando o asistiendo pueden y deben ser la referencia.


7.         … y carencia de zurdos: Sería una tontería engañar a nadie. Se sabía perfectamente que ésta era la posición más floja de equipo y así se reflejó contra Granollers. El principal agujero defensivo residió precisamente en esta posición, y el inteligente Marc García lo aprovecho a la hora de conectar con los laterales o el pivote, y en ataque nada de nada. Un par de penetraciones que acabaron en gol por parte de Del Valle y Basmalis respectivamente son la muestra de que se puede hacer mucho más en ese costado, sin limitarse a circulaciones casi siempre hacia el centro que ignoran a la portería o al extremo.

8.         El ataque: Es curioso que con la cantidad de pelotas que saco Jorge Gómez el contraataque fuese más bien una anécdota en el discurrir del partido por parte del Aragón. Pérez de Inestrosa es un central que mira mucho más a la portería que al juego combinativo. Va a aportar muchos goles pero no deberíamos conformarnos con este hecho. Tenemos cinco extremos muy válidos y, ya en posicional ya en carrera, que el balón acabe en ellos dirá mucho de nuestra capacidad ofensiva. Ese no fue el caso del sábado, donde muchas veces se prefirieron opciones de la primera línea que normalmente no eran las mejores, como demostró Schulz.

9.         Pivotes antagónicos: Olvidémonos de Javier García Rubio. Ahora tenemos, excepto Egea, pivotes altos y no con el centro de gravedad bajo. Su altura nos obliga a aprovecharlos de otra manera, muchas veces de manera más indirecta mediante pantallas para la primera línea, por ejemplo. Aunque midan dos metros y pico, las pelotas que se les surtan no pueden ser simples “colgadas” porque eso facilita enormemente la labor de la defensa. La interacción constante con quién trabaje en los seis metros exige una versión mejorada por parte de la primera línea porque este sábado sólo en la primera parte llegaron pelotas a Val después de un ataque paciente y trabajado.


10.      Margen de mejora: Enorme. El Aragón, pese a una derrota que podía entrar dentro de los cálculos, tiene mimbres. Se puede hacer una muy buena temporada y el primero de los requisitos es creer en este grupo. Contra Granollers, quién más quién menos salió con el regusto amargo de la derrota pero con la sensación de que el equipo puede dar mucho de sí, y más después de todo, lo cual no está de más recordarlo. Estoy seguro que Ortega es capaz en un plazo razonablemente corto de darle al Aragón unos fundamentos que lo hagan pelear por estar entre los cinco primeros. Ya se sabe, progresar, ese es el verbo clave.





Fdo.: Álvaro Lombardo Sáenz.

martes, 20 de agosto de 2013

Entrevista a los tres pivotes


Os dejamos aquí la entrevista que realizamos ayer a los que van a ser el centro del ataque y defensa de nuestro equipo, los pivotes Alberto Val, Asier Antonio y Alejandro Egea. Veteranía, juventud y altura, mucha altura. Claves de un puesto en el que les va a tocar pelear de lo lindo para sacar adelante al Balonmano Aragón.

Aquí los tenéis.







Fdo. Álvaro Lombardo Sáenz y Espíritu de Magdeburgo

viernes, 16 de agosto de 2013

El Aragón de la 13/14: los compañeros de viaje


Ni que decir tiene que este año el Barcelona de Karabatic y Lazarov va a disputar treinta entrenamientos. El año pasado fueron veintiocho y una desgana en Logroño que le impidió hacer un pleno que parece evidente esta nueva temporada. Desde luego, no son las mejores prácticas para la Champions pero así están, por desgracia, las cosas. Después, parece meridianamente claro que el Naturhouse La Rioja debería ser segundo ya que esta vez no hay siquiera espacio para tirar balones afuera. La plantilla de los riojanos está un escalón por encima de las restantes pero, precaución, porque la Champions es un reto mayúsculo que luego puede pesar en determinadas canchas. El Natur tiene un equipo sobresaliente en el contexto actual pero no para ganar de calle en todas sus visitas. En realidad, hace un lustro no se meterían ni entre los seis primeros clasificados.

¿Y después? Después la guerra más absoluta. Del tercero al decimosexto puede pasar cualquier cosa y minimizar los puntos perdidos en casa va a ser condición sine que non para poder aspirar a las posiciones nobles. Quién, dentro de una línea de regularidad, sea capaz de subir la puja y asaltar en consecuencia hogares ajenos, tendrá ganados muchos puntos para distinguirse dentro de la masa gris e informe en la que se ha convertido la Asobal. En definitiva, nadie tiene jerarquías a priori. Los últimos representantes de la clase media, Ademar y Aragón, han sido devorados por sendos procesos concursales que les ha llevado a formar plantillas competitivas dentro de la situación actual, a la espera de que alguno de los jugadores jóvenes rompa y puedan continuar entre los cinco primeros. Sin embargo, parecen ofrecer más garantías, dentro de unos márgenes, Granollers y Huesca. Los catalanes, sin hacer ruido, ya fueron sextos el año pasado y han mantenido ese bloque con los cambios forzados de Malansinskas y Pérez de Vargas por Schulz y Álvaro Ruiz. Pueden optar a ser terceros, al igual que Huesca si le respetan las lesiones a una plantilla corta. Nutrido del extinto Torrevieja, los oscenses no deberían tener miedo a las alturas.

A continuación, vendrían tres equipos de trayectorias dispares. Por un lado, el siempre serio Anaitasuna, el cual parece tener este año un equipo un poco inferior. Por otro lado, el histórico Valladolid, después de un año de dolorosa purga, mantiene lo bueno del año pasado (Porras, Peciña) y suma excelencia con Cacheda o Corzo. En tercer lugar, el proyecto de Guadalajara es el más incierto y, por tanto, el que más opción da a la sorpresa. Dos grandes jugadores como Plaza y Vigo junto con una legión de brasileños deseosos de hacerse escaparate son las armas de un Garralda que el año pasado no respondió para el equipo del que disponía.

Luego, siete equipos con otros tantos pabellones ruidosos que harán de ellos el sitio donde cimentar la permanencia y, ¿por qué no?, soñar con cotas más altas. Fertiberia Puerto Sagunto, noveno el año pasado, se encomienda a sus clásicos y al destacado refuerzo de última hora, Apelgren, para evitar sudores. Como los valencianos, el Ciudad Encantada ha sufrido muchos cambios en su plantel y el reto de Zupo se traslada a hacer funcionar a unos refuerzos desconocidos en su misión de sustituir a consagrados en la liga como Simonet o Ángel Pérez. Otra revolución ha habido en la sorpresa del año pasado, Villa de Aranda, cuya mezcla de jóvenes lidiados en categorías inferiores, trotamundos de la Asobal y los restos del año pasado necesitará a buen seguro un período de adaptación. El clásico Cangas, mientras, no engaña a nadie: renovación casi completa del plantel por un año, los ajustes estrictamente necesarios (la porteria), O´Gatañal como credo y Muratovic como pastor de almas.

Por últimos, los tres últimos ingresos en la liga están en esa misma línea. Parece que el Angel Ximénez-Puente Genil ha apostado por una renovación más profunda de su plantilla con un perfil de gente experimentada en la máxima categoría. Por el contrario, Gijón Jovellanos mantiene el bloque del ascenso y suma tres incorporaciones foráneas para posiciones muy concretas. Veremos que fórmula tiene más éxito. La mejor de las bienvenidas es la del histórico Bidasoa de Irún, que ocupa la plaza del extinto Atlético de Madrid. Con un bloque para competir en División de Honor B, se le podría considerar el equipo más flojo de la competición. Sin embargo, las experiencias de años anteriores con respecto a estas casuísticas (Anaitasuna, Aranda) y la extrema igualdad de la liga aconsejan evitar estas etiquetas tan tajantes. 





Fdo.: Álvaro Lombardo Sáenz.

jueves, 8 de agosto de 2013

El Aragón de la 2013/2014 (2ª Parte)


Después del repaso al balance de la campaña anterior, es momento de pasar del “de dónde venimos” al “a dónde vamos”. En el aspecto puramente deportivo, el Balonmano Aragón ha sufrido una drástica transformación, con cambios en la casi totalidad de sus posiciones, de manera que se puede valorar como una incógnita su rendimiento en medio de una liga donde, exceptuando Barcelona y Naturhouse, nadie sabe muy bien cuál puede ser su propio papel. En conclusión, toda previsión que se haga y su parecido con la realidad que luego venga es, cuando menos, arriesgada.

Porteria: Parece evidente que esta es la posición del equipo más mejorada. La marcha a mitad de temporada de Kappelin y la obligatoriedad de galones en la figura de Argüillas fueron dos jalones que dejaban el marco sin una identidad reconocible y asentada. Para paliar el asunto, ha llegado Jorge Gómez “El deseado”. Con su trayectoria a nivel de club y de selección en categorías inferiores, el zaragozano tiene que cerrar el marco y ser una referencia junto con la defensa de un equipo cuya idiosincrasia va a bascular mucho este año hacia la solvencia atrás. Con él, la grata sorpresa del casetero Carlos Jiménez invita a pensar en una posición cubierta notablemente. Ya el año pasado, Jiménez demostró que no es de los que se arruga y su falta de centímetros pasa a segundo plano con sus sangre caliente a la hora de ir a buscar las pelotas.

Extremo derecho: Cartón y Camas son los dueños de la posición. A estas alturas, huelga hablar de Antonio Cartón. El gijonés es historia de este club, zaragozano de adopción y, por supuesto, una de las mejoras muñecas zurdas de la competición, no ahora que está devaluada, sino de siempre. De sus goles vamos a tener que depender mucho a nivel ofensivo. Quique Camas tiene delante a este monstruo, hecho que limita sus minutos de protagonismo. Sin embargo, ha cumplido sobradamente, tanto atrás como adelante, cuando ha tenido que hacerlo. La calidad de los minutos de descanso que le dé a Toño nos indicará su progresión.

Extremo izquierdo: Una de las posiciones más cotizadas del equipo. Por un lado, está Sorli, encarnación del balonmano zaragozano en la élite y capitán del Aragón. Al veterano extremo le sigue sobrando calidad, compromiso y físico para sentar cátedra en aquella esquina pero tiene detrás dos buenos jugadores que enriquecen la situación. Los últimos de sus respectivas sagas, Postigo y Ariño, se caracterizan por una definición soberbia y renquean algo más en defensa. Sobre todo, la irrupción de Ariño, con unas maneras muy atractivas, ha empujado a un equipo necesitado de la máxima “defensa y contraataque” y quién sabe sino colocará a Sorli, en momentos más o menos puntuales, al mando de las operaciones ofensivas. En ese caso, la parcela sigue perfectamente cubierta.

Central: Si en los extremos todas las caras son conocidas, la marcha de Vigo y la retirada de Casanova dejaba la posición de central completamente huérfana. Más allá de los minutos que pueda dar Sorli aquí, sólo hay un jugador que responde a esta posición y se le puede considerar el fichaje estrella de esta temporada. Ángel Pérez de Inestrosa, faro del Ciudad Encantada estos dos últimos años y tercer máximo goleador hace dos temporadas, viene para conceptualizar el ataque aragonés. Es uno de los mejores en su posición pero sus diferencias con Vigo son patentes. Mucho más vertical y penetrador, el juego combinativo baja un peldaño en pos de una búsqueda de la portería más directa. Seguramente, el manchego deba multiplicarse, no sólo en lo individual, en todas las facetas que se le exigen a un cerebro para que el lanzamiento exterior con Rial o Deme o lo que pueda ofrecer Del Valle tengan un peso verdaderamente específico. En definitiva, un jugador capital.

Lateral derecho: El puesto, sin lugar a dudas, más dudoso. Los últimos zurdos del Aragón no han sido “cualquieras” y este año Basmalis y Del Valle deberán convivir con ese recuerdo. No ha de suponer eso una losa pero está claro que ninguno de los dos son realidades palpables. Si bien Basmalis tiene experiencia Asobal en Guadalajara, el puesto de lateral, más si es titular, exige unas características que el grueso de los aficionados desconocemos si el zaragozano está en disposición de ellas. Sin embargo, su físico de más de metro noventa y la confianza del cuerpo técnico nos ha de transmitir optimismo a la espera de acontecimientos. En una situación similar, Álvaro del Valle y sus diecinueve años tienen una prueba de fuego esta temporada. Es el momento de demostrar que la promesa del zurdo puede competir en Asobal y, con la adecuada progresión, ser un jugador franquicia a medio plazo. Definitivamente, en el lateral derecho residen las potencialidades que el entrenador debe hacer reales.

Lateral izquierdo: Otra posición muy y muy bien concurrida. Uno de los capos de este equipo, Demetrio Lozano, ha demostrado una increíble ecuación de años cumplidos, rendimiento intacto. Seguro que va a seguir siendo una referencia en ataque y en defensa pero los relevos diestros ponen un grado de competitividad en este puesto que enriquece a todo el equipo. En primer lugar, Miguel Sánchez, del extinto Atlético de Madrid, es una pieza que ya ha disfrutado con Talant de muchos minutos en la liga. Extremo de más de dos metros, lo que le permitía defender en el centro, tiene que echar cemento a la retaguardia aragonesa pero su papel no debe reducirse tan sólo a eso. En segundo lugar, Rial podría considerarse el nuevo Molina. Es un jugador muy prometedor, alto y corpulento, fuerte en defensa y con lanzamiento exterior. Una caracterización completa que Ortega agradecerá a buen seguro. Es evidente que existe una descomposición entre un lateral y otro, lo cual veremos cómo es solventado por un entrenador no demasiado amigo de los cambios numerosos ataque-defensa.

Pivote: La baja de Javi García ha sido un duro varapalo por motivos evidentes. Sin una referencia tan drástica en los seis metros de enfrente, el Aragón debe reinventarse. La magnífica adaptación de Asier Antonio le otorga un papel preeminente en la jerarquía de este equipo, a nivel defensivo y de vestuario. La vuelta de Alberto Val supone un aldabonazo en esos mismos niveles ya que Val es un grandísimo refuerzo. Sin embargo, como reverso, huelga decir que son dos jugadores muy parecidos en sus características, lo que conlleva la duda de saber cómo mezclaran en un posible centro de la defensa y sus prestaciones ofensivas ante la ausencia de un pivote ancho y con el centro de gravedad bajo que dotaría de más opciones ofensivas. Habrá que ver el papel que tiene Alejandro Egea pero sí parece caro que hay mimbres defensivos de primer nivel y más interrogantes en ataque. Tal vez debamos irnos olvidando de los tanteadores altos y de la dinamita en ataque para empezar a construir un 6:0 de altura y kilos que propulse el contraataque y las transiciones rápidas. Parece que las piezas invitan a ello, al menos en teoría.






Fdo.: Álvaro Lombardo Sáenz.

viernes, 2 de agosto de 2013

El Aragón de la 13/14

Foto : Olga Torres

Este año se cumple la quinta temporada de Mariano Ortega en el banquillo naranja. No es baladí que el de Esparraguera suponga una continuidad en el continuo proceso de reconversión que viene asimilando el club por motivos económicos. De los Zaky, Doder y Arrhenius se pasó a los Larsson, Grebenar y Malumbres y, finalmente, a los Vigo, Dujshebaev y Javi García. Estos últimos igualaron la mejor clasificación de la historia, quintos, con opciones más que reales de ser terceros, y estuvieron a punto de hacer record histórico de puntos (38 por los 40 que marca el listón). Sin embargo, en un computo general, la temporada pasada puede contarse entre las mejores en la élite no sólo por los datos tangibles sino por las circunstancias que la han rodeado: un equipo mucho más limitado que el de los tiempos de bonanza y una crisis institucional que, mientras hacía zozobrar al club, suponía un empujón para los jugadores. En todo esto, justo es reconocerle a Mariano Ortega, muchas veces cuestionado, la cuantía de su aportación. A Ortega lo defienden los números y una última temporada óptima en cuanto al aprovechamiento de los recursos disponibles. Ha hecho jugador de primer nivel a Alex Dujshebaev (antes de venir aquí no lo era), lo ha combinado de manera letal con un Victor Vigo que también ha subido un escalón y ha ido introduciendo, en la medida de lo posible, a la gente joven en las dinámicas de un equipo de Asobal, labor esta última nada fácil. Si a Ortega se le ha criticado ha sido siempre de manera argumentada y constructiva. De la misma manera que ahora se le reconocen los meritos y su condición de punto de partida en la construcción de un equipo que vuelva a pelear por las posiciones nobles.

El reto, este año, ha alcanzado una dimensión considerable. Después de salir vivos de un proceso concursal, o eso parece, y con una Asobal que continua con su bajada de nivel a tumba abierta, el Balonmano Aragón vuelve a fijarse como objetivo estar entre los cinco primeros. Por supuesto, se le puede restar valor a la consecución de estos objetivos con la excusa de estar moviéndonos en medio de ruinas. Pero el mérito de sobrevivir, resistir, con más que dignidad (deportiva, al menos), también debe ser reconocido. Y señalados sus responsables. Unos cuantos de ellos ya no están entre nosotros. La columna vertebral de Vigo-Dujshebaev-Javi García, la gran responsable de la perfecta puesta a punto de la maquinaria ofensiva de la que gozamos el año pasado, ha volado, al igual que Molina, eje con Asier Antonio, del centro de la defensa. Son las bajas más sensibles pero no las únicas ya que, junto con la retirada de Ruiz Casanova, el portero Argüillas y los canteranos Ros y Penón hacían las maletas. Tal vez el catalán no ha tenido la suerte de poder demostrar la calidad que atesora como junior de oro aunque en la memoria de todos queda el penalty parado a Vrazalic. Penón ha tenido minutos testimoniales y el caso de Ros ha sido el más enrevesado. Vino como “canterano adelantado” tras varios años fuera de Zaragoza que incluían una fase de ascenso a Asobal en el Villa de Aranda pero la falta de oportunidades han acabado por situarlo en una tierra de nadie nada provechosa. Finalmente se ha desligado de club y el tiempo dirá si se ha dejado pasar una oportunidad o no. La dirección deportiva, que ve el progreso de los jugadores día a día, es la responsable del debe o el haber en estos casos.

En definitiva, la combinatoria de piezas exigirá un esfuerzo a la parcela técnica. No se puede jugar al balonmano de la misma manera si los actores tienen otras características y parece evidente que la plantilla de este año atesora otras cualidades que deberán ponerse en práctica para definir el perfil del Aragón 13/14. De nuevo, Ortega, Moliner y la nueva incorporación que es Julio Rodríguez deberán conjugar el desafío y exprimir a los suyos en busca de mayor rédito posible.





Fdo.: Álvaro Lombardo Sáenz