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jueves, 17 de octubre de 2013

Venga, que el sábado pasamos

Foto: Balonmano Aragón

Es una pregunta descarnada pero, ¿ayudaría una rápida eliminación europea a consolidar a nuestro Balonmano Aragón en la Asobal? Desde luego, no es una cuestión inocua porque empezar con ella nos conduce a una tesitura donde echamos la culpa del pobre inicio (2 victorias, 1 empate y 4 derrotas) a un solo partido europeo. Y esa no es la cuestión, o al menos no está bien enfocada. El palizón del viaje a Hungría, que nos trajo por cierto un tanteador nada desalentador, repercute inevitablemente en un grupo que, acto seguido, se monta en autobús y se pega una soba para llegar a Gijón. Allí los locales nos derrotan por 29-28, después de ir todo el partido por detrás y llegar a los últimos cinco minutos con el tanteador igualado a 26. Un Juanfersa Grupo Fegar Gijón que llevan ya 3 triunfos y un empate y, liderados por Alejandro Costoya, parece que la han cogido el tono a la Asobal, sobre todo en La Guía.

Sinceramente, ni antes tanto ni después tan poco. Ganar a Cuatro Rayas Valladolid en el Felipe con cierta solvencia y, sobre todo, rascarle un punto cuatro días antes a los favoritos indiscutibles a la segunda plaza, el Naturhouse La Rioja, pareció un subidón. Todo lo que estaba por hacer, que era mucho, estaba ya, de manera catártica, solucionado. En estas llega el compromiso europeo frente al Csurgo, un rival de entidad, y después de que nos retratarán gran parte de los sesenta minutos, nos enchufamos y dejamos todo abierto para la vuelta (30-27). Seamos sinceros, ¿quién contaba con todo esto? ¿O es que ahora queremos ser los capataces de una liga de trabajadores? No, no es posible. Este año todo el mundo va a sumar derrotas por doquier y empates al por mayor. Nosotros, por de pronto, ya llevamos dos derrotas por la mínima y un empate lejos de casa. Eso también es un puntito de (mala) suerte.

Esta reivindicación viene muy al hilo de la realidad y de la función que juega Europa para este club aquí y ahora. Cuando uno lee el enorme seguimiento al CAI Zaragoza el año de su vuelta más allá de los Pirineos, no evita cierta reflexión en el papel absolutamente central de los mass media, sobre todo si se llama Heraldo. Me conformaría con la mitad de jerarquía y seguimiento que le dan al baloncesto para este Aragón europeo desde hace ya unos años. Una quijotada, seguramente. Un pataleo, posiblemente. Mucha culpa propia (entiéndase el club), no me extrañaría. Pero, intentando ser lúcidos, la Copa EHF puede ser una de las pocas opciones que le quedan de futuro a este club. Un último esbozo de élite, siempre en dialéctica con el trabajo desde abajo porque para que los medios de comunicación te den, tu también tienes que ofrecerles. Puede que, entonces, el primer paso sea meter este sábado a 3000 personas en el Príncipe Felipe y así empezar por algo y también para meterles un poco de miedo a los húngaros. Un octavo jugador, en su más literal sentido.


Mientras, en lo plenamente deportivo, cerrar la defensa para evitar que Csurgo vaya más allá de los veinticinco goles parece obligatorio. Val, Antonio y Sánchez Migallón ponen los kilos y la altura, pero sobre todo la velocidad a la hora de cerrar espacios, a la hora de evitar los martilleos de Aguirrezabalaga desde el extremo y Lele desde el lateral. Demetrio se antoja capital para los momentos de tensión y en ataque el trabajo se reparte. Val desde los seis metros, Rial y Pérez de Inestrosa en la primera línea, Basmalis generando líneas de pase con el genio que tiene a su lado y se llama Toño Cartón son las principales bazas. Vamos a creérnoslo por una vez.





Fdo.: Álvaro Lombardo Sáez

lunes, 7 de octubre de 2013

5 años y 1 punto


No nos engañemos, la cosa estaba complicada. El Natur, este año, es mucho Natur para nosotros y quizás por eso eran pocas las apuestas cruzadas a nuestro favor, pero he aquí que los nuestros quisieron llevar la contraria a la lógica y realizaron una gran primera parte, que de no ser por el empeño de los árbitros de meter en el partido a los locales habría decantado el resultado claramente para los aragoneses.

Pero esta vez el Balonmano Aragón no se iba a librar de sufrir y la renta de la primera parte se esfumó bien avanzada la segunda para llegar a situar a los nuestros contra las cuerdas en los últimos instantes. En esos momentos, la suerte y los errores arbitrales se pusieron de nuestra parte para permitirnos conseguir ese punto tan valioso. Valioso por el rival y valioso por qué no fue del todo justo lo sucedido en Galicia y no lo habría sido aquí de nuevo.

Motivo de alegría por nuestro Balonmano Aragón y para sus aficionados que deben seguir apoyando a un equipo que se merece este aliento por lo que es, por lo que ha sido y por todo lo que aún nos espera con él.

De entre lo que llevamos recorrido una buena parte la hemos vivido en este blog pues son ya 5 los años que llevamos con él abierto. Fue un 7 de Octubre de 2008 cuando salíamos a la Red, cargados de ilusión y con la única intención de disfrutar del Balonmano con nuestro equipo. 5 años después aquí seguimos. 

Y seguiremos. Gracias a todos.






Fdo.: Espíritu de Magdeburgo.

viernes, 4 de octubre de 2013

1 en la quiniela

Foto : Balonmano Aragón

Las previsiones se están cumpliendo. Esta liga olía a verbena desordenada y los resultados de cada jornada confirman que conviene no hacer cuentas de la lechera, ni para bien ni para mal. En el caso del Balonmano Aragón, después de cuatro jornadas, da la sensación de que hemos llegado tarde a la pista de baile. Tres derrotas y una victorias son unos guarismos que no invitan al optimismo pero, como hemos dicho, el comentario hay que hacerlo partido por partido.

Precisamente, el último de ellos lo perdimos en Cangas del Morrazo ante un equipo local que ha empezado enchufado el campeonato. Ya dijimos que no era descabellado salir trasquilados de la ría de Vigo, pero, a diferencia de lo acaecido en Pamplona, el equipo no se disolvió como un azucarillo al final. Igualmente, fueron veinticinco los goles encajados, hecho que refrenda el ajuste defensivo que merece un porterazo como Jorge Gómez. Sorli y Cartón afinaron desde el extremo, Rial endosó seis goles desde el lateral y Demetrio y Pérez de Inestrosa completaron la parte del león en el caudal ofensivo. Los datos, en definitiva, indican una mejoría que no se pudo trasladar al casillero. No serán muchos los equipos que ganaran en Cangas y, todavía menos, aquellos que lleguen al final con un marcador ajustado. Ese fue el punto de negro de un partido que el minuto 44 se ganaba 19-22 y que once minutos después estaba 25-25, con todo a favor para que O Gatañal llevara en volandas a los locales. No matar un partido en el que siempre se fue por delante limó las opciones del Aragón.

Extraídas las conclusiones, queda ponerlas en práctica para seguir progresando y que las urgencias no nos atornillen. Por desgracia, otro partido lejos del Felipe, en este caso en Logroño frente al Naturhouse, no invita a sumar. Sin embargo, en esta liga donde va a primar tanto amarrar todos los puntos como locales, no son tan diametralmente opuestas las dificultades que ofrecen, en comparación, canchas como Logroño y Cangas. El Naturhouse es un señor equipo, favorito máximo a la segunda plaza, pero no es inalcanzable. De hecho, su comienzo, tanto europeo como liguero, ha ofrecido dudas ante lo poco compacto de su juego colectivo. Es indiscutible que son los favoritos pero esa misma responsabilidad puede ser un buen partido para que el Balonmano Aragón, alejado de presiones, ponga otro ladrillo en su proceso de construcción. El problema, pequeño problema, sería que en plenas Fiestas del Pilar el encuentro con Cuatro Rayas Valladolid sería la primera final de la temporada en caso de llegar sólo con dos puntos. Los vallisoletanos, por cierto, que no tienen mala pinta este año.

Del Naturhouse La Rioja poco cabe hablar. Casi sería mejor enfrentarse a ellos con el calendario más avanzado, cuando el periplo europeo de los riojanos les haya hecho más mella. Ahora, en la cruda realidad de un Palacio de los Deportes ya acostumbrado al buen comer y al buen beber balonmanístico, el Aragón tendrá que acostumbrarse a ser el vecino pequeño. Lo demás, lo conocemos de sobra: apretar las tuercas del 6:0 para que a Malasinskas, Paván, Capote y Petrus les entren las dudas y las prisas y hacer el posicional una oda al límite del pasivo. No tenemos prisas pero la moral hay que alimentarla y la psicología entrenarla en vista de todo lo que nos espera. Este año, más que nunca, ser duros de mollera nos dará más vida que los propios puntos.



Fdo.: Álvaro Lombardo Sáez

martes, 1 de octubre de 2013

La guerrilla

Foto : Balonmano Aragón

Frigorificos del Morrazo Cangas salvó el año pasado la categoría en una agónica última jornada. Un equipo de los que se denomina “ascensor”, íntimamente enroscado con su localidad y con sus categorías inferiores en un sentido pleno de lo que significa un “club deportivo”. Es decir, un club en el que siempre ha primado su identidad, hasta el punto de llegar a declarar la guerra a la Asobal como entidad deportiva que controla la división de honor del balonmano español. No es momento de analizar las connotaciones de esa batalla sino de hacerse a la idea de la idiosincrasia de los pontevedreses. Esos principios innegociables hoy se cotizan al alza y es muy posible que todos los apuros del año pasado no se repitan en la presente temporada.

Esa identidad de profundas raíces es un punto de partida muy favorable para moverse con éxito en las turbias aguas del balonmano patrio actual. El bloque se conoce, su cancha aprieta y los refuerzos han sido acertados. Dos porteros foráneos con buena pinta (Schmidl y Mijuskovic) y, sobre todo, el retorno de un hijo pródigo como es Alen Muratovic. Lo de Muratovic, salvando las diferencias, tiene un cierto parecido al caso de Demetrio Lozano: El uno con el hombro en cuarentena y el otro cerca de la cuarentena siguen siendo referencias absolutas en esta empobrecida liga. Además, David García en el centro, Pousada en el lateral zurdo o Rosales en el extremo diestro son jugadores que tienen ya un nombre y un nivel. Todo esto bien mezclado, de lo que se encarga el técnico Pillo, implica que lo que antes eran escasos recursos ahora son hechos diferenciales. En conclusión, unos equipos venidos a menos, como es el caso del Aragón, tienen una papeleta complicada a la hora de puntuar en sitios como Cangas del Morrazo.

Desde luego, no es una quimera hacerlo. Pero el contraste, y la dificultad, residen en que un equipo en construcción, con muchas cosas por definir, se las ve con otro tal vez con menos potencial que, no obstante, sabe perfectamente el qué es y el cómo hacerlo. No podemos ignorar la otra cara de moneda: ganar en Cangas significaría, primero, que consolidamos a este Aragón verdecito y, segundo, que hemos resuelto unas cuantas de las incógnitas que anidan detrás del equipo. Contundencia defensiva, mucha más de la mostrada hasta ahora sean quiénes sean sus protagonistas, para que Jorge Gómez para todavía más; posibilidad de contraataque para aprovechar esas delicias de extremo que tenemos, como decía Jorgete; un ataque que dialogue con la segunda línea, tanto el pivote como los extremos; una primera línea que encuentre los nombres adecuados. Todo, a fin de cuentas, características de un equipo maduro. Con ir solventado alguna, tendremos posibilidades de ganar en Cangas. Incluso con una primera parte como la del día de Granollers. Mañana a partir de las 20:45 lo vamos comprobando.






Fdo.: Álvaro Lombardo Sáez

domingo, 29 de septiembre de 2013

Confianza de dos puntos

Foto : Balonmano Aragón

A la tercera jornada llegó la hora de encender el casillero. Dos puntos después de derrotar al Bidasoa de Irún (30-28)  son lo único realmente constatable de un partido que deja más interrogantes que respuestas. Se antojaba muy necesario empezar a sumar para evitar borrascas y eso es el mensaje con el que debemos quedarnos. Junto con ello, ocho goles de Demetrio Lozano, un canto a algo más que la longevidad deportiva. Con casi cuarenta tacos, Deme es el jefe en una liga devaluada y en un equipo en similar tesitura. Seguimos buscándole relevo y erramos al plantearnos la pregunta. Este deportista, con mayúsculas, estará al pie del cañón hasta que le de la gana. Así de fácil.

En contraste, Bidasoa, posiblemente el equipo más limitado de esta liga, tiene a un chaval de diecinueve años que tiene la virtud de hace fácil el balonmano. Botar, pasar y tirar con la facilidad y el descaro de la gente buena es lo que hace a Azkue diferente. Ayer nos dejo diez recuerdos en Zaragoza y a él se debe agarrar un aguerrido Bidasoa para pensar en la permanencia. No obstante, el “mago de Orio”, Vidal, Mujika y un 6:0 duro no deberían haber sido, a priori, argumentos suficientes para poner en tantos aprietos al Aragón. No fue esa la historia y a quince minutos del final el Bidasoa tuvo un par de ataques para ponerse tres arriba (18-20). No los aprovechó, la de nuevo escasa grada apretó y un par de buenas defensas (algo excepcional ayer) metieron al Aragón en la recta final a la misma altura que los vascos pero con la inercia a favor. Así, en el minuto 55, el partido estaba definido (26-23).

Tal vez fueran los nervios por querer un triunfo que respaldara el crecimiento del equipo pero ayer, en medio de idas y venidas, no se pudo extraer nada sólido que permita hacernos una idea real de qué tenemos entre mano. El tiempo y los acontecimientos en forma de partidos (ojo, nos tocan dos desplazamientos seguidos: Cangas y Logroño) irán dibujando al Balonmano Aragón. Ayer falto poso y jerarquía a la hora de llevar el partido, plasmar la supuesta superioridad del Aragón en algo que las palabras. Mucha culpa de ella tiene una defensa a la que le falta muchas veces movilidad y algo más de contundencia. La identidad de este Aragón necesita crearse desde atrás, aprovechando a ese gran portero que es Jorge Gómez. Ya Asier-Val, ya cualquiera de estos dos con Miguel Sánchez, se debe exigir un plus al 6:0 aragonés porque ayer la primera línea irundarra campó demasiado a sus anchas, combinado solventemente y encontrando, sobre todo en la segunda parte, mucho espacio para armar el brazo.

Fue elocuente muestra de la ausencia de poderío el ver como Zubiria, después de no olerlas en la primera parte, sacaba tres pelotas seguidas y eso era suficiente para colocar a los suyos en franquicia (min.36; 15-17). Si nuestra defensa era permisiva, el ataque era una incertidumbre con Ángel Pérez desaparecido. Encontrar a Val y a los extremos, al borde del pasivo si hace falta, parece imprescindible y si con el casetero parece que va afinándose la conexión, según lo visto en Pamplona y ayer, con los extremos aún queda camino. Basmalis apuntó cosas inteligente en este sentido, con movimientos que facilitaban líneas de pase a la segunda línea, algo necesario cuando se carece de un brazo potente. Puede que el dibujo final de la primera línea, con Deme de central, Rial a brazo cambiado y un valiente Miguel Sánchez en el diestro, sea un hecho a valorar para siguientes concursos. Mientras, dos puntos que suma el Aragón y suman a mismo Aragón. Sujeto y objeto de un equipo en mutación. Próximo experimento: Cangas del Morrazo.





Fdo.: Álvaro Lombardo Sáez


martes, 24 de septiembre de 2013

Sin prisas, estamos de transición

Foto : Marta Contin Zapatero

Los principales medios de comunicación que cubren la trayectoria del Balonmano Aragón han coincido en la anécdota cuando han sintetizado el último partido de liga: la A-68 está maldita. Efectivamente, Pamplona nos sienta como a un santo tres pistolas. Sin embargo, convendría distinguir lo que suponía visitar al ya mítico Portland San Antonio y lo que supone, desde hace tres años, visitar a Anaitasuna. Es una buena actividad para ser conscientes de dónde venimos y mejor no preguntarse a dónde vamos. La primera visita al barrio de San Juan se saldó con una derrota que prácticamente supuso una tragedia, una especie de aldabonazo inesperado para avisar de la fragilidad de nuestra jerarquía. El año pasado se perdió de uno con un final patrocinado por la tendencia casera de los árbitros. La espectacular segunda vuelta hizo obviar esta derrota que, no obstante, cerró una primera vuelta más bien limitada. Este año, segunda jornada del campeonato, nos hemos traído siete tabas de regalo, lo cual no deja lugar a la duda.

Sin embargo, la síntesis de estos datos es cristalina: hemos convertido en apenas tres años lo trágico en algo normal. Y eso, al tratarse de una cuestión de aceptación implícita, es altamente peligroso. Que nadie interprete esto como un menosprecio a Anaitasuna, el cual es un señor equipo a todos los niveles, no sólo deportivo. Los navarros, exceptuando la portería, mantienen la columna vertebral del año pasado y son un equipo cuya cancha está muy cara, sobre todo para un equipo en construcción como el Aragón. Todo esto lo sabíamos antes de ir, de manera que volver de vacío no era descabellado. El problema es más sutil y más larvado. Es una cuestión de identidad. Es una cuestión de estar transformándonos, pero no saber en qué. No es una cuestión de añoranza de viejos tiempos, es una cuestión de dudas. Dudas, por cierto, estructurales.

Comentaba por aquí Nachobal algo muy acertado. En concreto, el problema que podía suponer, para un equipo muy nuevo, meterse en los barros de la parte baja en este inicio de competición. Llevamos cero de cuatro y no es momento de empezar a alarmarse. El equipo tiene mimbres y su preparación ha sido mucho más constreñida que la de una pretemporada normal, de ahí lo cuesta arriba que se hacen los últimos ratos del partido. No le recemos a San Asier Antonio porque vuelva y nos solucione la papeleta. Empecemos  metiéndole mano a rival asequible como el Bidasoa de Irún y evitemos males mayores. Pero, sobre todo, seamos sinceros con nosotros mismos. Por no irnos muy lejos, miremos cuantos socios han hecho nuestros vecinos de Huesca. Miremos dónde están los patrocinadores anunciados. Miremos la trayectoria institucional, la percepción del equipo en la ciudad y en la Asobal, más allá de lo deportivo. Miremos y que cada uno defina transición como le de la gana, sin prisas pero sin paños calientes. Porque el problema no es el Anaitasuna.



Fdo.: Álvaro Lombardo Sáenz.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Píldoras para un inicio de temporada

Fotos : Balonmano Aragón

Ni resultados ni sensaciones. Las pretemporadas conllevan un trabajo invisible, absolutamente necesario para un devenir correcto del año pero pasto del olvido en el momento que el pistoletazo de salida cambia las concepciones y los objetivos. No ha sido afortunado este inicio para el Balonmano Aragón, que tropezó como local frente al Balonmano Granollers (24-27). Sin embargo, antes de empezar a precipitarse, cabe hacer compendio de esos mismos partidos de pretemporada y del de este sábado para ponderar dónde estamos, qué tenemos y hacia dónde podemos ir.

1.         Típico primer partido de liga: Prisas, desajustes, piernas que pesan… no es extraño que el comienzo de la competición tenga normalmente mucho más de probatina que de dinámica ya consolidada. Tanto Aragón como Granollers hicieron un partido mucho más guiado por los errores que por los aciertos. Precisamente, mucha culpa de los puntos vallesanos residió en su capacidad de aprovechar mejor los errores locales. Los árbitros también se ajustaron a esta idea, aunque estos están en pretemporada toda la temporada. Compensatorios y chulescos la pareja pero no influyeron en el resultado final.

2.         Granollers, mejor equipo: No nos engañamos. El Granollers, al menos a estas alturas, es mejor equipo que el Aragón. Tal vez con el paso de la jornadas esta aseveración no sea correcta pero lo que se plasmó a lo largo de los sesenta minutos fue un poso más por parte de Granollers. Desde luego, no era la mejor piedra de toque para comenzar el curso ya que el Aragón está en construcción y los catalanes tienen ya el bloque constituido. Y no es precisamente un equipo secundario, con una primera línea poderosa, con recursos, y un 6:0 contundente.

3.         El ambiente: Las convulsiones de este equipo durante los últimos meses no ayudan al respaldo de una masa social. La entrada del sábado pasado estuvo en la tónica descendente que acompaña al club pero, como dice la canción, podría haber sido peor. Es de justicia reconocer que parece que, desde el propio club, se están poniendo en marcha iniciativas encaminadas a un concepto de balonmano-espectáculo completamente necesario para hacer atractivo el producto. Sin embargo, mientras no arraigue una masa de socios más visible, las cosas seguirán siendo muy provisionales.


4.         Jorge Gómez: El mejor refuerzo de la temporada. Es un portero de selección y, sin quitar mérito al partido de Matias Schulz, sus paradas tuvieron una dosis de complicación mayor que las del argentino. Para muestra, los tres penaltys que sacó. El sábado vimos más paradas que toda la temporada anterior junta. Deberíamos empezar a pensar que estilo de juego de los ex naranja y ahora verde corporativo debe nacer del zaragozano, algo diametralmente opuesto a los tanteadores altos del año pasado liderados por Dujshebaev, Vigo y Javi García.

5.         Dar y correr: Si hablábamos del necesario papel protagonista de Jorge Gómez, a ello viene intrínsecamente unido la capacidad de un sistema defensivo que ampare y refuerce el papel del portero. En pocas palabras, este Aragón debe hacerse desde atrás, porque es la opción que cuenta con más mimbres. Este sábado, sin Asier Antonio, se defendió aceptablemente, sin perderle la cara al partido pese a ir siempre un gol o dos por debajo. Más allá de quiénes sean los protagonistas de la defensa, esta como concepto y unos extremos que galopen nos pueden dar mucho más que un estático algo cojo.

6.         Sobredosis de diestros…: Bendita sobredosis, claro está. Demetrio Lozano sigue siendo un jugador franquicia, sea cual sea su edad. Su facilidad para atacar y defender eficazmente sólo fue oscurecida por cierta precipitación en el último tramo del partido. En ese mismo sentido, Rial y Miguel Sánchez demostraron que son jugadores completos y cuyo brazo debe sostener una primera línea alicaída. No tuvieron el mejor de los puntos de mira el sábado, sobre todo cuando la defensa de Granollers subió de intensidad, pero tanto desde nueve metros como penetrando o asistiendo pueden y deben ser la referencia.


7.         … y carencia de zurdos: Sería una tontería engañar a nadie. Se sabía perfectamente que ésta era la posición más floja de equipo y así se reflejó contra Granollers. El principal agujero defensivo residió precisamente en esta posición, y el inteligente Marc García lo aprovecho a la hora de conectar con los laterales o el pivote, y en ataque nada de nada. Un par de penetraciones que acabaron en gol por parte de Del Valle y Basmalis respectivamente son la muestra de que se puede hacer mucho más en ese costado, sin limitarse a circulaciones casi siempre hacia el centro que ignoran a la portería o al extremo.

8.         El ataque: Es curioso que con la cantidad de pelotas que saco Jorge Gómez el contraataque fuese más bien una anécdota en el discurrir del partido por parte del Aragón. Pérez de Inestrosa es un central que mira mucho más a la portería que al juego combinativo. Va a aportar muchos goles pero no deberíamos conformarnos con este hecho. Tenemos cinco extremos muy válidos y, ya en posicional ya en carrera, que el balón acabe en ellos dirá mucho de nuestra capacidad ofensiva. Ese no fue el caso del sábado, donde muchas veces se prefirieron opciones de la primera línea que normalmente no eran las mejores, como demostró Schulz.

9.         Pivotes antagónicos: Olvidémonos de Javier García Rubio. Ahora tenemos, excepto Egea, pivotes altos y no con el centro de gravedad bajo. Su altura nos obliga a aprovecharlos de otra manera, muchas veces de manera más indirecta mediante pantallas para la primera línea, por ejemplo. Aunque midan dos metros y pico, las pelotas que se les surtan no pueden ser simples “colgadas” porque eso facilita enormemente la labor de la defensa. La interacción constante con quién trabaje en los seis metros exige una versión mejorada por parte de la primera línea porque este sábado sólo en la primera parte llegaron pelotas a Val después de un ataque paciente y trabajado.


10.      Margen de mejora: Enorme. El Aragón, pese a una derrota que podía entrar dentro de los cálculos, tiene mimbres. Se puede hacer una muy buena temporada y el primero de los requisitos es creer en este grupo. Contra Granollers, quién más quién menos salió con el regusto amargo de la derrota pero con la sensación de que el equipo puede dar mucho de sí, y más después de todo, lo cual no está de más recordarlo. Estoy seguro que Ortega es capaz en un plazo razonablemente corto de darle al Aragón unos fundamentos que lo hagan pelear por estar entre los cinco primeros. Ya se sabe, progresar, ese es el verbo clave.





Fdo.: Álvaro Lombardo Sáenz.