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domingo, 1 de noviembre de 2015

Limitados

Foto : Nuria Soler (www.elperiodicodearagon.com)

La previa tenía aire de ser jugosa. El Ciudad Encantada venía sin sus dos porteros y el Aragón, después de haber encadenado dos triunfos seguidos, parecía tener al alcance de su mano un tercero que le diera un definitivo poso de cara a las jornadas venideras. Cuatro paradas de cuatro lanzamientos para el juvenil Casas debería haber sido un buen antídoto para esa supuesta complacencia. Finalmente, han hecho falta minutos, alrededor de cincuenta, para comprobar que el repertorio del que se dispone hace ilusoria cualquier supuesta facilidad.

Desde luego, el Ciudad Encantada va a ser compañero de bajos fondos, de ahí que la derrota de esta mañana (28-32) haya sido más picajosa. La manera elegida para hacerlo ofrece serias dudas sobre el carácter del Aragón. Precisamente tener carácter es una virtud muy necesaria cuando, por motivos deportivos, debes recurrir a dosis de empuje, garra y voluntad infinita. Cuando el partido ha marcado el tiempo de las verdades (min 43; 19-19), el Aragón se ha diluido, se ha empequeñecido, se ha mostrado como un equipo vulgarizado. No es una cuestión de balonmano, pues de eso ninguno ha puesto demasiado en todo el partido, es una cuestión de idea o de ideas. Si es una sola, se cree en ella y se va hasta el final. Sin adornos innecesarios pero con mucha mala ostia. Si son varias, se gestionan, se proponen o se utilizan según el caso; se acierta o se yerra. En lo que respecta a los azules, ni una cosa ni otra. Una performance tan innecesaria como vana a la que el Ciudad Encantada le ha hecho un alicatado de simple garra. Ya saben, una idea. Tan sólo una idea. En el minuto 55 (24-27), el destrozo ya llevaba unos minutos hechos.

Y eso que en la primera parte, maldito espejismo, pudo el partido romperse un par de veces a favor de los locales (min. 16; 8-6). No supo el Aragón hacerlo, la mayoría de ocasiones por errores no forzados. Pero parecía evidente que la jerarquía era azul en medio de una cochambrosa defensa conquense, cuyo centro era un sitio ideal para tomar un café mañanero. Así lo leyeron Lancina y Demetrio. Así de fácil. Sólo el turiasonense Tolmos, jaleado por una grada amiga, amagaba y daba desde nueve metros. También sólo con eso el Ciudad Encantada cerró el primer tiempo en el partido (15-14).

La segunda parte no se atrevió a mejorar lo visto hasta el momento. Por un momento, pudimos imaginar un final igualado, de infarto, de últimas pelotas que pesan por un instante más de lo debido. Un mano a mano entre dos escapados que no hacen más que mirar el retrovisor. A lo que el Ciudad Encantada buscó el siguiente relevo, el Aragón ya había entregado la cuchara. Tuvo tiempo, pues, de levantar las manos y enseñar el maillot, para regusto de sus incondicionales. Un par de datos: El parcial de 0-3 que ha puesto definitivamente por delante a los visitantes ha tenido exacta correspondencia en el número de blocajes recibidos por Demetrio en esas mismas jugadas; dos latigazos, muñeca mediante, de Ponciano han encontrado la malla sin que nadie pudiera hacer su par, Fuentes.

Aún pareció que el experimento con Cartón podía funcionar, poniéndonos a un gol (21-22 en el minuto 50), pero sólo ha sido un mímesis de lo acontecido frente a Guadalajara. Lógicamente, con un final menos rebuscado. Extrañamente, ya a aquellas alturas del tinglado, Lancina hacía tiempo que no ingresaba en el partido, supongo que por las únicas razones que pueden ser, físicas. El correcalles final sólo ha servido para hacer más visible una pésima gestión de los últimos quince minutos, donde ni la cabeza ni las piernas, siquiera el alma, han acudido para poder discutir los dos puntos. Escasas rotaciones, fuelle condicionado, evidencias palpables sobre las dificultades defensivas de algunos jugadores (y el empeño en insistir en ello) y, tal vez lo más preocupante, una absoluta falta de balonmano cuando los conquenses han salido de la cueva para dificultar los lanzamientos de nuestros laterales. En medio del marasmo y sin segunda línea a la vista, el equipo ha acabado colapsando.

Es posible que un partido entresemana no haya ayudado. No obstante, parece más evidente que esto es lo que hay. Así que, explotemos ese idea, pero con la convicción del que se sabe condenado. La convicción del que con el último que negociaría es consigo mismo. Solamente desde ese punto de partida, podremos discutir, sin estar perdiendo el tiempo, sobre qué defensa utilizar o a quién rotar.




Fdo.: Álvaro Lombardo Sáez

P.d.: Amigo Jorgete, cuando quieras esperamos tu entrada en el blog. Bastará con mandarnos un correo. 

martes, 20 de octubre de 2015

A brazo forzosamente cambiado

Foto: heraldo.es

32-29. Los dos primeros puntos de la temporada se quedaban en Zaragoza después de siete envites. Los abrazos y los saltos de los chicos delataban la trascendencia de lo conseguido y la peligrosa dinámica en la que nos podríamos haber introducido si Guadalajara hubiera mojado para el Pilar. Esta es la parte fácil de la narrativa: dos puntos en la primera final del curso y a pensar en que ahora viene la parte más llevadera del calendario. No obstante, y en pos de comprar los apósitos antes de que vengan las ampollas, la lectura debería ser más crítica.

Minuto 43 de partido. 20-23 a favor del Guadalajara y Álvaro Fernández detiene en su escenario favorito, los seis metros, una pelota que habría sido una losa considerable. No es la acción de un Álvaro que firmó unos números globales notables el punto de fricción, sino la sensación de que el partido se encontraba entonces en punto muerto sólo para el Aragón. Y salimos del atolladero firmando unos últimos quince minutos donde se dobló a los alcarreños (12-6). ¿Dónde estuvo la pócima de Panoramix? ¿Acaso existió? Cuando mas atascado estábamos en ataque, cuando tan sólo la fortuna nos sostenía para que las pelotas llegaran llorando al extremo, cuando el Guadalajara más cómodo se sentía, se invirtieron las tornas. Cartón en la lateral zurdo y Ariño en el diestro lograron filtrar la supervivencia del Aragón por esta vez.

Desde esta lógica seguida, la batalla táctica cayó del lado de los locales. A ello contribuyó un Cesar Montes que, poniendo a sus dos centrales en el tapete, se dejó llevar por las prisas cuando más le vestía la pose. La defensa 5:1 del Aragón, tan endeble, sacó petróleo y contribuyó  al barullo para que, pasito a pasito, el ataque desarbolara con paciencia a un Hombrados cuya segunda parte seguramente necesito un recambio desde el banquillo.

Antes, el guión había transcurrido por subidas y bajadas. Un poquito de Hombrados y con un descarado Marquez a brazo cambiado, el Guadalajara había amasado sus primeras ventajas (4-8; min 12). El Aragón reaccionó, casi sin enterarse, de la mano del eléctrico Lancina y, pese a las severas exclusiones de una pareja arbitral no metida en el ambiente festivo, la tónica de igualdad reinó hasta el descanso (15-14). El paso por los vestuarios entonó a los visitantes, que cerraron su 6:0 amparados en su superioridad en kilogramos y en la ausencia de un Demetrio lastrado por las exclusiones. Se pasó en apenas trece minutos al ya conocido 20-23 y parecía que desde el banquillo, Michel Martín ya había encargado el desfibrilador. Ya sabíamos que el apellido de la marca del aparato en cuestión era Ariño, pero nos sorprendió que viniera asociado con otro apellido ilustre, aunque por otros lares del 40x20: Cartón.


Esta vez salió la aventura. No hace falta hacer comparaciones con otros años. Todos sabemos lo que hay y lo que va a tocar sufrir. Pero no obviemos el relato complejo. Una defensa 6:0 con Lancina y Sorli en un costado, o con el mismo Fuentes (el otro día, eso si, infalible ofensivamente) es un bocado demasiado apetitoso para cualquier Chema Márquez que se precie. Falta más agresividad o tanta como piernas, falta frescura pese a que el viernes se rotó un pelín más con Arnillas al principio y Castro al final. Y los experimentos en ataque cabría hacerlos con gaseosa Borja Lancina, porque es indiscutiblemente el jugador que más airoso va a salir de la misión que se le encomiende, por extraña que sea la lateralidad. Mientras, cultivaremos las dos versiones del evento, porque los dos puntos, cabría no olvidarse de ello, se quedaron en casa.





Fdo.: Álvaro Lombardo Sáez.

lunes, 12 de octubre de 2015

Un año después

Foto Heraldo.es

Seis jornadas, cero puntos. No hace falta que rememoremos una historia ya conocida.

Escribo con cierta decepción, con la acritud que me produce ver que cada vez el balonmano de élite en Zaragoza ilumina con menos fuerza. No es una cuestión ya puramente deportiva sino de ambiente. Apenas quinientas personas en el pabellón, las noticias con cuentagotas en los medios de comunicación, la sensación de no haber aprovechado por las circunstancias que sean la inercia tan maravillosa que se creó con la remontada del año pasado. Y llegados a este punto, aunque el guión se asemeje, parece que faltan mimbres para que la trayectoria vuelva a calcarse. La llegada al marco de Jorge Gómez y una posible victoria contra el Balonmano Guadalajara pudieran contradecirme. Tal vez. Pero de lo que aquí estoy hablando va más allá de elementos tangibles e igual simplemente estoy haciendo un ejercicio de exorcizar mis propios miedos, que creo compartidos. Miedo a hacer de la resistencia un lugar de mediocridad, algo que sería imperdonable porque resistir siempre tiene algo de mágico, siempre es una victoria.

Seguramente con estas líneas este intentando ir río arriba y quitarme, en la medida de lo que me toca, ese aire de resignación a apagarse poco a poco. Antaño este blog fue epicentro en la red de lo mucho que se hablaba y se decía del Balonmano Aragón. Hoy, doce de Octubre, me he acordado de que yo también estuve aquí y no me ha dado la gana de dejar pasar el recuerdo como si volara hacia lugares más soleados. No he querido entre otras cosas porque no me he cansado de decir que, con todo lo que hemos vivido con los chicos de naranja, la temporada más gratificante fue la pasada. La difícil. La que nadie contaba siquiera con ella. La que demostró porque el deporte es grande y nos hace grandes. La más humana y la más miserable, anverso y reservo. Así que, allá vamos.

Entraba dentro de la lógica perder los cinco primeros partidos contra los cinco primeros clasificados la temporada pasada. También era verosímil perder en Huesca. Y que nadie descarte que el Guadalajara de JJ Hombrados nos tuerza el morro este viernes. Exceptuando los tres primeros partidos, se ha competido en todos y se han podido amarrar puntos si no fuera por algún nombre propio como Yeray Lamariano. Pero ya sabemos que, siendo escrupulosos, cuenta lo numérico y de eso no hay rastro. Y no se hasta que punto jugar con nueve jugadores ayuda a un equipo que propone un balonmano rápido tanto en sus acciones ofensivas como en sus defensa abiertas. La necesidad de mantener un nivel físico alto se evidencia como innegociable y es cierto que los cambios defensa-ataque no pueden, en esta tesitura, ser numerosos. Pero creo que Sorli no es un jugador para el avanzado, que Pedro Fuentes sufre más de lo debido en el dos y que si miramos al banquillo seguro que nos encontramos con gente muy válida.

Con el refuerzo de Jorge Gómez para apuntalar una portería donde Julio bastante está haciendo en sus condiciones, el equipo va a ganar. Es indudable. Pero tal vez Alex Egea o Sergio Garcia puedan y deban jugar muchos más minutos, tanto en ataque como en defensa; Arnillas, Alemany y Ariño tienen peso para armar una defensa contundente y con movilidad. Así, tal vez se liberen los brazos de Demetrio o Vidal allí cuando los minutos ya son una carga considerable. E incluso Juande Linares se desmelene, porque ha dejado ya algún apunte más que interesantes. Otro día hablaremos, largo y pausado, de Borja Lancina porque con menos de metro setenta se puede no ser extremo y pensar y actuar dos pasos por delante de los que te rodean.

El viernes estaremos en el siglo XXI. Ganemos o no, rotemos o no, estemos alicaídos o no. Estaremos porque uno al final acaba sabiendo donde tiene que estar.






Fdo.: Álvaro Lombardo Sáez

P.d.: Bonito detalle de los dos clubs con nuestros amigos los Hispanos del Carmen.


sábado, 25 de abril de 2015

Y una final fue


Con todos los ingredientes que correspondían y con un resultado que, pese a repartir los puntos (29-29), fue vitoreado por la ruidosa y descentrada afición conquense y recibido con cara de circunstancias en la parroquia local. Como avisábamos ayer, quién creyera que las trayectorias opuestas de ambos equipos invitaban a intuir un triunfo sencillo no había entendido nada. El diálogo era al borde del abismo y ahí no valen las exquisiteces ni las razones. Sangre y corazón en estado puro y, de eso, ha puesto arrobas Ciudad Encantada en la segunda parte.

Porque, hasta el descanso, un parcial de 18-15 marcaba un camino ventajoso para el Aragón gracias a ese tanteador y a dos exclusiones que dejaban a los visitantes con cuatro jugadores para el regreso de los vestuarios. El guión había mantenido durante los primeros treinta minutos al conjunto azul por delante en todo momento, aunque bien es cierto que sin rentas sustanciosas. Faltaba la frescura y la claridad de de ideas en ataque de otros días, sin extremos y sin línea de pase con Val. Pero bien es cierto que Cuenca apenas salía de las acciones uno contra uno de Renaud y algún misil tierra aire de Bungué. En esos duelos de llaneros solitarios, estaba claro que el Aragón llevaba las de ganar debido a su mayor talento individual.

Entendió Ciudad Encantada el mensaje, sintió el aliento de las parcas y murió en su línea de seis metros. Frade y Vidal cerraron las conexiones con el pivote y los laterales se multiplicaron en las ayudas. No es que se le hiciera de noche al Aragón en ataque, demasiado empeñado en circular hacia el centro, pero cada vez costaba más sacarle los colores a un Oliva que se crecía por momentos. Realmente, hasta el minuto 45 no logró el Ciudad Encantada empatar a 24 pero el nuevo atrezzo pintaba mal: marcador ajustado al final, nervios, inercias opuestas…Y peor se puso (min 46, 25-27). El Cuenca dispuso de un ataque para irse de tres pero el temblor de manos acuciaba ambos banquillos.

Demetrio y Ferrer tuvieron que disparar para evitar el ahogamiento. Pero no hubo ni catarsis ni resurrección. El tanteador volvió a igualarse en el minuto 22 (25-25) y las señas de identidad se mantuvieron hasta el final. Ciudad Encantada, con cierta permisividad arbitral, salía al contacto como quién parte al frente mientras que en la orilla opuesta las dos exclusiones de Val en defensa condicionaban una defensa 5:1 con unos agujeros que las intervenciones de Julio no lograban tapar. Habría que agonizar para rascar y en eso Ciudad Encantada nos llevaba ventaja.


Tiempos muertos, ataques largos donde los pasivos eran relativos según el área y duelo de errores no forzados que sumaban a las estadísticas de las porterías. Por un momento, tras romperme las manos aplaudiendo la enésima de Julio, pensé que este artículo llevaría por nombre Julio Iglesias, no se si por lo melódico o por los milagros. Obvié que la lectura del encuentro no era para héroes sino para bregadores. El Aragón llegó a los últimos quince segundos uno arriba, con un penalti cosechado y transformado por Val, pero no supo defender su ventaja: Vidal ametralló con demasiada facilidad desde siete metros e hizo algo que no se si se puede llamar justicia. La prórroga de la final queda pendiente para las tres jornadas siguientes.



Fdo.: Álvaro Lombardo Sáenz.

viernes, 24 de abril de 2015

La última patada


A falta de mayor dedicación y espacio en los medios de comunicación jerárquicos de la región, siempre queda un hueco en este blog para asumir los momentos trascendentales del Balonmano Aragón. El de este sábado a las 19 horas se antoja como tal, un enfrentamiento con el GlobalCaja Ciudad Encantada de Cuenca que, avatares del deporte, ha pasado de ser importante a no tener retorno. Ganar significaría la salvación oficiosa, algo alucinante después de una temporada definida como contracorriente; no hacerlo sería una carambola extraña pero no descartable, como nada en el deporte. Quedarían tres cartuchos más, pero la sensación de no sellar lo que está en tus propias manos deja expedito el camino al lamento.

Recién estrenado Septiembre y el milagro de la continuación en Asobal, un equipo enteramente de la casa, con excepción de Asier Antonio, empezaba con el trámite de Barcelona para levantar expectación la jornada siguiente ante el debut casero frente a MMT Seguros Zamora. Las diferencias aquel día entre la primera y la segunda parte evidenciaron qué era presente y qué podría ser futuro. Como todas las malas rachas, se encadenaron de manera acumulativa las derrotas. Salvo la agónica victoria del Juanfersa Gijón en el siglo XXI, el resto del saldo negativo fue inapelable. La situación era realista: no había para más. ¿O sí? Empezaron a moverse fichas y, como si de alguna película de acción, viejos compañeros de batalla en una liga antaño elitista descolgaron sus zapatillas y se encomendaron a un último servicio. Demetrio Lozano, desde el banquillo a exhibir cómo se puede seguir impartiendo magisterio con cuarenta tacos, y Julio Rodríguez, del que cierto cronista escribió que sabía hasta el color de la ropa interior de los lanzadores a los que se enfrentaba, apuntalaron un equipo que llevaba siete jornadas de desventaja.

Un punto sorprendente en León, un triunfo sobre uno de los mejores equipos de Asobal como es el Anaitasuna, hasta tres derrotas por un gol y tres puntos obtenidos frente a Huesca y Benidorm cerraban la primera vuelta con un hilo de vida. Todo seguía pasando por una segunda vuelta superlativa que recuperará las distancias perdidas al principio, y se lanzó la última ficha al tablero. Llegó Álvaro Ferrer ante la baja de Asier Antonio, dispuesto a hartarse de darle pelotas al casetero más aventajado. Desde ese momento hasta el día de hoy, sólo ha ganado el Barcelona en el Siglo XXI. Sobran los comentarios. El Aragón se metía desde su feudo en la pomada, incluyendo dos puntos muy relevantes en la cancha de Zamora en una especie de homenaje tardío a aquella primera parte de Septiembre.

Con toda la inercia positiva descrita, el Aragón seguía anclado en el penúltimo puesto, plaza que conlleva el descenso directo. El simbolismo de verte al otro lado de la línea roja seguramente necesitaba de un galope concreto, certero, sorprendente. Dos días en la ría de Vigo, por ejemplo. En la cancha del Cangas, uno de los mejores equipos que han pasado por Zaragoza, un bloque compacto con los conceptos tan claros como su humildad, el Aragón reventaba las previsiones y ganaba 31-34. Unido a la derrota del Ciudad Encantada, el Aragón salía por fin del descenso y colocaba el partido de este sábado en un plano cualitativamente distinto: el de la vida, que por sí mismo supera a cualquier otro.

Curiosamente, la trayectoria de Ciudad Encantada es inversamente proporcional a la del Aragón, con tan sólo una victoria y dos empates esta segunda vuelta. No obstante, si para nosotros es el partido de la vida, los conquenses lucen la ausencia de cálculo de la muerte. Zaragoza es la última estación para evitar el descalabro y, sobre todo, rearmarse moralmente puesto que MMT Seguros Zamora continúa en la lucha. Son peligrosos, aún sin Balaguer y Mendoza, porque han llegado a esta cita conscientes de estar peor de lo que creían. Todo lo que no sea jugar con la tensión de una final será nefasto para el Aragón. Disponemos, con un pabellón a una sola voz, de sesenta minutos para condensar un final a la temporada más bonitas de esta última década. Para explotar de trabajo bien hecho. No será porque no hemos tenido días y partidos inolvidables en los últimos tiempos pero todos sabemos, los que aguantamos ahí, que lo de este año es, como los recuerdos en blanco y negro, para siempre. 





Fdo.: Álvaro Lombardo Sáenz


domingo, 22 de marzo de 2015

Detalle a detalle

Foto : heraldo.es

Sin echar un vistazo a las estadísticas de años pretéritos, me atrevería a decir que la salvación este año en ASOBAL va a cobrarse cara, muy cara. Nuestro Balonmano Aragón no ceja en la puja y tengo la firme convicción de que el nombre antaño naranja y ahora azul no reblará. El argumento de esta creencia se autotitula siglo XXI, escenario donde, con la de ayer, ya hemos visto desfilar tres victorias consecutivas. Seguimos en puestos de descenso pero enganchados a la bombona de oxígeno. El equipo crece aunque, en medio, se mezclen escenarios inverosímiles patrocinados por duetos de gatillo fácil.

Cuando restaban diez minutos para la conclusión del envite frente a Abanca Ademar de León, clásico dónde los haya, tuve la sensación de que el final, más allá de la ventaja que reflejaba el marcador (34-31), iba a ser una lotería. Lo que desconocía era el carácter volátil de ese azar que impulsaban los colegiados catalanes. Dieciséis exclusiones fueron el bagaje de un arbitraje demasiado protagonista, demasiado amoldado a un partido sin ley y sin defensas. Tal vez la última jugada, un regalo en toda regla al Aragón, fue el colofón a un sabor agridulce porque, si bien es un lance más en medio de una vorágine de sesenta minutos sin estructura alguna, parece evidente que al Ademar le guindaron un punto. En este blog no se han asimilado nunca las medias tintas.

Antes de llegar al estrambótico final, el Aragón había gestionado los últimos minutos de una manera catastrófica, cayendo presa de la defensa abierta e individual que plantearon los leoneses. Se evaporaron en tres minutos tres goles que se habían construido anteriormente con mucho empeño y tocó someterse a los designios del sufrimiento. Las paradas de Álvaro Fernández y los consiguientes aplausos se oponían a la muñeca infalible desde los siete metros de Carrillo, las acometidas de una primera línea aragonesa mejor gestionada esta vez desde el banquillo tenían su contrapunto en los problemas que generaba en seis metros el brasileño Almeida.

Visto así, parece que las fuerzas estaban emparejadas. Sin embargo, en los parciales el Aragón siempre retuvo ventaja, aunque fuera mínima. Es posible que ese aliento, esa fe inconmensurable que han conseguido la conjunción de veteranos y chavales, fuera más potente que un Ademar que apesta a fin de ciclo. Los detalles a veces delatan flujos más internos y el hecho de que Almeida tenga que ser sacado en camilla ayudado por jugadores del Aragón mientras los suyos miran, e incluso que Vejin juegue cojo y pida el cambio sin recibir respuesta pueden decir más que el propio balonmano.

Si hablamos de balonmano, sólo deberíamos hacerlo de ataques. Unos porteros invalidados sea cual fuere la modalidad de unas defensas contemplativas permitieron los lucimientos individuales y colectivos. Desfilaron Del Valle, Vejin,  Demetrio, Kristensen y Millan desde el extremo, para deleite del respetable. Si se para uno a examinar esta pasarela y añade a la pareja arbitral, se atisba un poco más inteligible el devenir del partido, incluido su final. Aunque quizás fueran esos detalles de los que hablábamos más arriba, esas lógicas internas, las que determinaran que los dos puntos, fuese el que fuese el modo, se quedaran en Zaragoza y nos permitirán seguir en la brecha una semana más.






Fdo.: Álvaro lombardo Sáenz

domingo, 23 de noviembre de 2014

El escalón de abajo

Foto : Heraldo.es

La realidad es, mucha veces, un grueso muro con el que preferimos golpearnos antes que buscar otras opciones. Ella está ahí, inmutable, para equilibrar cualquier salida de tono que uno pueda desarrollar. Tozuda, como el centro de la defensa del Cangas, una multiplicación de piernas, brazos, contactos y desplazamientos contra las que el Aragón ayer chocó con insistencia. Otro ángulo de esa misma realidad, compartiendo escenario y protagonistas, lo confeccionó David García, que cosió y descosió a su antojo al centro de la defensa local.
No es que el Aragón se empeñara en darse de bruces. Es que no tiene más sitios donde agarrarse. Justo al contrario que el Cangas, cuyos recursos no son los de un equipo de abajo. Con esta premisa fundamental, se desarrolló el partido: el Aragón un paso por detrás, ya fuera en forma de dos o tres goles. Un espejismo de cabalgada hacia la remontada que, salvo inmolación de los visitantes, no podía llegar.
Dejarse la vida en cada acción, como aquél que salta de una trinchera, es un modus operandi que tiene sus limitaciones. Entre ellas, la inoperancia en la circulación del balón que olvida que existen los extremos. Ya sea Juan Castro, ya sea ese raudal del aire fresco que es Javier Ariño, el Aragón necesita un criterio en la posición de central. Ayer, el caos en la búsqueda de la mano, que no muñeca, de Val facilitó la ya de por sí aguerrida defensa de los Eijo, Cerqueira y compañía. Si a eso le añadimos la gran actuación de Mijuskovic repeliendo pelotas en los seis metros, se hace más fácil de entender el contrapié a lo largo de los sesenta minutos.
No podemos pensar en cuál es la liga de nuestros rivales. La situación crítica, donde por momentos parece que Aragón queda descolgado junto a Juanfersa Gijón, exige evitar categorizaciones y abarcar con todo, alma y cuerpo, los partidos. Eso ha demostrado el Aragón que lo maneja a la perfección. El equipo con Demetrio y con Julio es competitivo. Van a venir victorias a buen seguro. Ahora tal vez la ecuación resida en saber si serán suficientes. La ilusión es la misma que el día del Anaitasuna pero los argumentos deportivos son los que, definitivamente, dirán del músculo que puede lucir el Balonmano Aragón en esta liga desmadejada.

Fdo.: Álvaro Lombardo Sáenz

lunes, 10 de noviembre de 2014

Horario matutino


Tal vez porque venían nuestros amigos de Pamplona, tantos duelos y tantos recuerdos ya en la talega, el partido pasó al domingo al mediodía. Como buenos anfitriones, pusimos el mismo horario que en la Catedral y las dudas para aquellos a los que el sábado por la noche no acaba de cerrar. Por si fuera poco, Anaitasuna venía quinto y dispuesto a encaramarse más arriba frente a un colista que desconocía lo que es sumar dos puntos. Para hacer todo más desconocido, hasta pusimos dos árbitros polacos que poco o nada mejoraron al producto nacional.

Entonces, el escenario pintaba que podía ser tan poco propicio como desconcertante. Otro paraje inhóspito en esta temporada tan difícil. Sin embargo, como esas pequeñas decisiones que al tiempo mueven montañas, el Aragón se levanto de la cama en este horario matutino. Y ahí empezó todo. Porque lo de hoy no ha sido un partido aislado, ni un capítulo más, ni siquiera otra entrada de este blog. Ha sido el bautismo del Aragón azul. Pregunten a cualquiera de los irreductibles que seguimos yendo al pabellón y que nos hemos roto las manos de aplaudir cuando el encuentro ha concluido. A los abrazos de los jugadores, que transmitían más que mil palabras que se puedan escribir.  A la cara del presidente sentado en el palco. El velo que nos recubría todos en ese momento pintaba color de ilusión.

Es esa ilusión de quién siente algo como suyo y, consecuentemente, pelea por ello. Un orgullo con la misma magnitud que luce Demetrio Lozano en calidad de deportista. Ocho goles, un doble rol y la sensación de que es un ejemplo infinito. Con él y con Julio Rodriguez, del que una vez se escribió que sabía hasta la talla de calzoncillos de los lanzadores a los que se enfrentaba, este Aragón ha cogido aire competitivo. No es el momento de pensar en partidos previos o en la situación económica que seguimos padeciendo. Hay que creer en que tenemos equipo para ganarnos la continuidad en la Asobal y hacer camino. Del Valle, Ariño, Camas, Sergio García, Clavería, Millán, Tuquet, Ionut, Olano, Álvaro Fernández y los “papás” Val, Asier y Sorli son el contenido de ese trayecto. Santo y seña.

Seguramente nos queden unos cuantos infartos pendientes como el de hoy. Seguramente sea oportunista escribir hoy y no el día del Gijón o del Zamora . Seguramente. Pero cuando uno siente, no puede dejar pasar el momento. Otro día hablaremos de balonmano, de crónicas con más o menos infortunio. Hoy tocaba palpar, en nuestras carnes y en las de los jugadores, que hemos rescatado el brillo de los días de vino y rosas. Hemos intercambiado el dinero por la ilusión atroz que da la juventud y el aplomo  de los veteranos. Y, en plural porque este Aragón azul es comunión grada-pista, no llevamos idea de parar.






Fdo.: Álvaro Lombardo

lunes, 1 de septiembre de 2014

A la sombra de las torres del Pilar


Pocas cosas despiertan tantos sentimientos positivos para cualquier zaragozano como una visita a la Basílica del Pilar, y si de algo puede presumir este equipo es de la presencia local en el equipo. Si no estoy equivocado tan solo el alcarreño Deme y el irundarra Asier y el rumano Orban, decidieron nacer lejos de la sombra de las torres del Pilar. Un error, eso sí, que han subsanado con creces al echar raíces a orillas del Ebro.




Hoy el equipo ha optado, con buen criterio, acercarse a realizar la ofrenda a la Virgen del Pilar, corazón y salvaguarda de todos los zaragozanos y refugio al que acudimos a agradecer y pedir, mucho me temo que no de igual manera.




Ha sido un acto sencillo y emotivo, en el que el Capitán Amadeo Sorli ha leído un bonito texto en el que exhortaba a la Virgen a cumplimentar con su cariño y ayuda el esfuerzo y sacrificio que seguro ellos van a poner. No tienen por delante tarea fácil, ni nos gustaría que lo fuera. Queremos lucha y entrega, algo que a buen seguro que nos darán.

Y la primera prueba es de las que hacen levantar las cejas, pues irse a Barcelona a luchar por una victoria necesita mucho más que la ayuda de nuestra venerada Virgen. Dicen los valientes que a los toros de frente, y allí que vamos.

A disfrutar, que el Balonmano comienza en nada.





Fdo.: Espíritu de Magdeburgo.  



viernes, 15 de agosto de 2014

El “nuevo” Balonmano Aragón


Que este es un “nuevo” Balonmano Aragón es algo más que una obviedad reflejada en muchos pequeños detalles. Detalles que tienen su importancia en el conjunto de sensaciones bien distintas que uno percibe cuando se acerca al equipo. Es nuevo en la cabeza, con una Directiva (esta vez sí, Directiva) que pretende un cambio radical desde el estado de ánimo. Es nuevo en la Dirección Deportiva, con un Demetrio Lozano ilusionado como si estuviera viviendo sus primeros pasos en el mundo del Balonmano. Y con un equipo joven en todos los sentidos y dispuesto a pelear.

“Quiero desterrar esa sensación de abatimiento con la que hemos convivido este último año”. Estas palabras del nuevo Presidente del Balonmano Aragón, Eduardo Acón, reflejan perfectamente la intención y la dirección de los esfuerzos del nuevo dirigente del equipo zaragozano. Y desde luego parece estar consiguiéndolo. Poco a poco, pues la tarea no es fácil, pero basta con acercarse a los jugadores más veteranos del equipo para darse uno cuenta que algo, si no mucho, está cambiando. Es un cambio en el ambiente, en la actitud, en los detalles, si, pero un cambio importante. Es un cambio fundamental, un cambio en el ambiente que rodea a quienes son los protagonistas principales de la película, los Deportistas.

A partir de ahí queda el trabajo de convencer a los destinatarios del mensaje de que todos estos cambios, todos estos esfuerzos van por ellos, por los aficionados al balonmano, por quienes sábado a sábado se reúnen a seguir al Balonmano Aragón a disfrutar de nuestro deporte. Y la mejor manera que tiene está nueva Directiva de hacerlo es demostrándoles que este es el equipo de todos los que amamos este deporte en Zaragoza.

Nadie dijo que vaya a ser fácil, ni se esperaba, pero si hace quince días este equipo estaba muerto (y no en sentido figurado) ahora tenemos equipo, tenemos directiva (con un Presidente al que le gusta el Balonmano), tenemos iniciativas y mucha carga de ilusión que deberá ser refrendada por una afición que debe demostrar que quiere Balonmano Asobal en Zaragoza.

Y además, en lo estrictamente deportivo, uno tiene la sensación de que los nuestros nos van a dar de nuevo muchas tardes de alegría. Ayer los más jóvenes demostraron, con los nervios lógicos de la ocasión, que tiene calidad y ganas. Los jóvenes veteranos (véase Ariño, del Valle, etc..) que ya aportan una dosis de experiencia en la categoría fundamental para el equipo. Y los siempre jóvenes Amadeo ( ¡¡¡ Que calidad tiene de central !!! ), Asier y Val, que el eje central del equipo va a ser un valor primordial para el equipo.

Tenemos equipo. Vamos a disfrutarlo.






Fdo.: Espíritu de Magdeburgo.


domingo, 30 de marzo de 2014

La utopía del valor


Foto : Jaime Galindo (www.elperiodicodearagon.com)

Hace ya algún que otro mes que se jugó en Huesca la penúltima edición de estos derbis en la élite que estamos teniendo la suerte de vivir. Esa tarde-noche, una vez acabado el encuentro, un jugador del Aragón, uno de los que siguen contra cierzo y marea, me hablaba de que al equipo le faltaba consistencia.  Muchas cosas y casi ninguna buena se han sucediendo desde entonces: el equipo se descompuso debido a sus problemas económicos, este blog se desinfló al mismo compás, un aire de tristeza resignada nos sopló a más de uno en la nuca y la segunda vuelta empezó con un equipo de circunstancias. Ayer, en la segunda vuelta, Balonmano Huesca, de nuevo mejor equipo, se llevó los dos puntos del Príncipe Felipe (28-30). Fue otro partido intenso, fulgurante, como el de Noviembre. Pero esta vez estoy seguro de que nadie, ni los directamente implicados ni los de la grada, habría reflexionado como aquella vez en las cercanías del Cerro de San Jorge. Consistencia es una palabra que los jugadores actuales del Balonmano Aragón han asociado para siempre con dignidad.

Consistencia mental, física, táctica (en Logroño tal vez les convendría fijarse en un tal Ortega más que en Jorge Gómez) y grupal, entre ellos mismos y entre la afición. La simbiosis naranja no se le escapa a nadie y menos en el día de ayer que, a fin de cuentas, pese a discrepancias que han existido, existen y existirán (otra cosa es la educación con que se gestionen), nos visitaban nuestros vecinos y eso exige las mejores galas. Balonmano Huesca, uno de los cuatro mejores equipos de esta liga, tiene plantilla suficiente para que el mismo fuelle que nos valió contra Gijón o Cangas no sea suficiente. Curiosamente, en la primera vuelta, esos mismos tres equipos nos derrotaron. En ésta, sólo han repetido victoria los oscenses. Y el contexto no es el mismo. El Aragón, como todos sabemos, ha mutado, pero ha redefinido el verbo “devaluarse”. Resultados e imágenes invitan a esa constatación.

De nuevo, los naranjas fueron competitivos. Balonmano Huesca, de acuerdo a su mayor jerarquía, llevó la iniciativa durante la mayor parte de los primeros treinta minutos. Bien armados y sólidos en la línea de los seis metros, la faena ofensiva era tema de ese jugador tan total que es Novelle y un afilado estilete llamado Cuartero, tan efusivo en sus celebraciones cuando son en Zaragoza. 7- 11(min. 20) en un partido presuntamente controlado por los visitantes que, de repente, saltaba por los aires cuando los árbitros decidieron ajustar, con sus criterios ambiguos, la defensa oscense. Dos exclusiones seguidas, unidas al empeño de los locales de la mano del insustituible Demetrio Lozano, ponían las espadas en todo lo alto con un parcial de 6-1. Un lanzamiento a bocajarro errado por Del Valle impedía el desmelene completo y al descanso el electrónico dictaba empate a 14.


Sin embargo, los vestuarios trajeron más de lo mismo. Una superioridad del Balonmano Huesca cimentada en su rocoso 6:0, que le permitía tanto correr como provocar errores en la circulación de los naranjas. Si a eso le sumamos dos o tres pelotas inconmensurables sacadas por Pablo Hernández, era evidente que sólo otro colocón de adrenalina, de esas que el Aragón saca de lo más profundo de su ser, podían reconducir la situación (20-24; min. 45). Realmente, era una miniatura de la realidad: el Aragón ha hecho del reto su vida, pero estos a veces se topan con la realidad. El millón de deuda como club y el Huesca en el partido de ayer. Uno no siempre quiere, uno no siempre puede. Pero, dando por sentado lo primero y haciendo lección permanente lo segundo, el Aragón no entiende eso de mirar al suelo. Los oscenses gestionaron con sobriedad su superioridad en el tramo final, con una parsimonia cercana al pasivo, y el Aragón, sin lanzamiento exterior, sin metros y sin combustible, seguía moviendo la pelota de la mano de esos quilates de balonmano llamado Sorli. Creo que nadie pensó en que se llegara a puntuar, ni los propios árbitros llevaban esa idea con esa maestría de pitar según la dirección del viento. Pero dio igual, ayer no hubo culpables, ni triunfadores siquiera. Hasta los puntos podrían ser secundarios. Huesca cumplió y sigue camino de una clasificación histórica. Y lo de esta gente que compone el Balonmano Aragón es para que a todos los críos que estuvieron jugando antes durante el todo el día les pongan un día un documental de esta historia. Seguro que no hay mejor estrategia para demostrar tangencialmente qué es tener integridad y cómo se puede plasmar con un balón de por medio.



Fdo.: Álvaro Lombardo Sáez

sábado, 8 de febrero de 2014

No se puede pedir más


Foto Jaime Galindo para El Periódico de Aragón


Poco más se les pude pedir. Solo tienen la opción de pelear como ayer y dejar claro que no van a bajar los brazos, y así lo hicieron. Pero no es fácil cuando casi la mitad de la plantilla profesional del equipo nos ha dejado, por uno u otro motivo, durante el parón navideño.  Así ayer Mariano Ortega contaba con un reducido grupo de valientes veteranos, Los Deme, Cartón, Asier y Sorli, con una gran portería de Jorge Gomez y los veteranos más jóvenes de la Asobal, Del Valle, Ariño y Egea junto con un no menos valiente Juan Castro. Y ellos si han dado la cara.

Todos sabíamos que el mayor peligro podía venir del transcurso del tiempo, del cansancio, y así fue. Tras un inicio de tanteo los nuestros se fueron ligeramente en el marcador gracias a un importante trabajo y sacrificio del equipo. Para el minuto quince Mariano Ortega realizaba los primeros dos cambios dando entrada a Ariño y Egea para dar descanso a Amadeo y Asier. El Príncipe Felipe daba una gran ovación de aprobación y reconocimiento del esfuerzo de los nuestros pues poco más se les podía pedir. La distancia de dos a cuatro goles durante la primera parte que se cerró en un 13 a 10 esperanzador pero que no disipaba las dudas de si podrían aguantar el ritmo.

La segunda parte nos trajo una realidad tozuda y el ritmo de los nuestros bajo conforme crecía el de Anaitasuna.  La distancia se recortaba poco a poco hasta llegar a anularse y ponerse incluso a dos goles. A pesar de ello Deme y Toño no dejaron de pelear contra el Mundo, Ariño tiraba de picardía y Del Valle de casta para mantenernos en vilo hasta los segundos finales en los que dos imprecisiones nos privaron del empate que creo se merecía el equipo con creces.


Toca seguir apoyando a este equipo porque a ellos no se les puede pedir más. Quien da todo lo que tiene no está obligado a más. Y ellos lo han dado. Con esta entrega las victorias llegarán.




Fdo.: Espíritu de Magdeburgo.

jueves, 5 de diciembre de 2013

El Aragón la lía en León


Parece que la rabia acumulada tras un partido más bien nefasto frente al Villa de Aranda se ha transformado en una victoria de muchos quilates esta noche en el Palacio de los Deportes de León. Frente a un histórico del balonmano nacional, con un equipo y una afición que se sobrepone continuamente a sus penurias económicas de manera admirable, el Balonmano Aragón no sólo ha cosechado dos puntos (26-28) sino que se ha metido en vena un chute de adrenalina que tiene que llegar hasta el fin de semana para derribar a otro equipo de la zona alta, el Balonmano Guadalajara, y decir que sí, que nosotros también hemos venido a bailar.

A buen seguro, el esfuerzo y la resaca de la competición europea ha pasado factura a los leoneses, que ha tenido numerosos errores en forma de lanzamientos errados, incluyendo tres penaltis, y precipitaciones. Ello no resta para recalcar el partido serio de un Aragón que, de nuevo, a remolque ha sabido levantar cuatro goles tras una salida fulgurante del Ademar en la segunda parte. Con el oleaje a favor y en el último cuarto de hora, cuando es la hora de los grandes hombres y los bloques consistentes, el Aragón ha sorprendido a propios y extraños. Ha endosado un parcial de 1-7 a los locales, al amparo de una buena defensa y una mejor portería, que le ha permitido coger el mando y hacerlo casi definitivo a nueve minutos del final (19-23).


Los últimos minutos han confirmado la gestión de la ventaja hasta el resultado final y la magia del mejor fichaje, junto con Jorge Gómez, de este año: el diestro Jose Manuel Rial, máximo realizador del equipo con nueve dianas. Con un repertorio de tantos de todos los colores, el gallego ha sido el estilete de un equipo que también ha recuperado un tono defensivo aceptable. Toca refrendar este triunfo importantísimo en un sitio tan trascendente en el Felipe frente al Guadalajara de Garralda y regalarnos un final de primera vuelta ilusionante.





Fdo.: Álvaro Lombardo Sáenz 

sábado, 30 de noviembre de 2013

¡¡¡ Línea!!!

Foto : Diario de Burgos.es

A la altura del minuto 20, Mariano Ortega apuraba su segundo tiempo muerto. El cataclismo era evidente: un tanteador de 7-14 (parcial de 1-7 en diez minutos) y la sensación, patente sensación, de que el Aragón era una banda mal avenida, sobre todo cuando se trataba de defender. El Villa de Aranda Top Ribera se encontraba con un despropósito detrás de otro y cosía bien a contragolpes bien desde una línea de 6 metros que parecía el Paseo Independencia (para los visitantes) al Aragón. El problema no era la manija de Camino, ni los desdoblamientos de Esteban, ni el excelso trabajo del argentino Doldan en el pivote, ni siquiera las circulaciones larga que Moyano culminaba desde su lado opuesto. No. Son elementos técnico-tácticos ofensivos que parecían armas de destrucción masiva ante la absoluta inoperancia local ya no solo en defensa sino también en ataque, facilitando el estilete de los extremos burgaleses. Por mucho que se movieran las piezas individuales, el roto era colectivo y era especialmente doloroso en los penúltimos, puesto que Rial y Basmalis ni estaban ni daba la sensación de que hubieran dicho de esperarles.

Sin embargo, aún con el agua habiendo sobrepasado el cuello hace un buen rato, cabía una lectura tan simple como realista: a peor no podía ir. Menos movilidad, menos pases sorteados, menos intensidad, era ya directamente irse del partido a la ducha. Y, efectivamente, al descanso el Aragón parecía, de la mano de Demetrio y el ímpetu de Asier Antonio, que no había entregado la cuchara (13-17). Para hacer justicia, no sólo la raigambre de los veteranos colaboró en la persecución. Los árbitros hincaron el diente al Villa de Aranda con numerosas exclusiones que, eso si, no contrastaban con las del Aragón porque es difícil excluir lo inexistente. En definitiva, un parcial de 3-0 nada más comenzar la segunda parte nos enchufaba del todo pero sin lograr hasta el minuto 40 ponernos por primera vez delante (21-20). Nunca fue la diferencia más allá de los dos goles y el Aragón siempre jugó a impulsos, bien de Demetrio bien de Pérez de Inestrosa, experto en estas tesituras sin ley. La defensa seguía siendo más bien fácilmente desmontable hasta en superioridad y ni siquiera una doble superioridad por un error de Cuétara nos permitió despegarnos (30-29; min. 55).

Si de inercias se tratase, parecía que el partido debía ser para el Aragón y la visita al psicoanalista para un Villa de Aranda que no era el primer partido que se dejaba levantar tan vilmente. Sin embargo, en esta feliz verbena, estaba escrito que nadie iba a irse de vacío. Un penalti parado de Javi Díaz que hubiera puesto al Aragón dos arriba, una pelota a bocajarro que salvó Jorge Gómez, un fallo del Slajdic y un dos minutos consecutivo para evitar el contraataque final. Empate a 30, empate a 31,…. Todo esto acabo confluyendo para que Demetrio tuviera una pelota franca en la que todo el pabellón habría saltado en un final de fiesta tan agradecido como injusto. Pero no: se cruzó en medio un bendito poste para que Aragón y Villa de Aranda cantaran línea y se olvidaran de un bingo que ninguno se mereció por sus múltiples carencias. La victoria en Cuenca queda entristecida y la próxima cita en León invita a una mejoría sino queremos pensar, cuando la primera vuelta va cerrándose, en un perfil bajo, muy asimilado a la cruda realidad.



Fdo.: Álvaro Lombardo Sáenz.



martes, 26 de noviembre de 2013

Informe Robinson de Canal+

Un buen reportaje de una dura radiografía de la situación actual del Balonmano.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Con la camiseta de Aragón



Es de agradecer el detalle de nuestros vecinos del F.C. Barcelona al acercarse a jugar el partido contra el Balonmano Aragón con la camiseta que porta los colores de la Bandera de Aragón. Jugar en la capital del Reino siempre ha sido motivo de orgullo para todo aquel que ame su tierra, y es de reconocer su cortés presentación en el pabellón que además lleva el nombre de nuestro actual Príncipe.

Comenzado el partido las cortesías terminaron por la vía rápida. Uno puede tener mucho afecto y reconocimiento por los jugadores que componen la plantilla del Barsa, pero iniciado el partido comienza la batalla, y los nuestros aun sabiendo lo desigual de la lucha comenzaron sin miedo y plantando cara a nuestro particular dragón. San Jorge quería esta vez estar con los capitalinos pero no contaba con que a partir del 9 a 9 dos hombres de blanco (que ironía) iban a tomar un protagonismo que no hacía falta en tan claro desenlace.

Los nuestros pusieron entrega y lucha como correspondía a la ocasión. El Barsa calidad por los cuatro costados. Daba miedo hasta el banquillo. Sobró la absurda actuación de los de blanco, aliados una vez más del poderoso. El Barsa iba a ganar. Tiene equipo para copar los tres primeros puestos de la clasificación final ellos solos. Y las cosas como son : “Es una gozada verlos jugar”.

A los nuestros agradecer y reconocerles el esfuerzo y decirles una vez más que su calidad no es la reflejada hasta ahora. Que pueden y saben mucho más de lo que refleja su posición en la tabla, así que el sábado en Cuenca toca comenzar a remontar.


Por cierto, un 10 a quien decidiera la firma de los jugadores al finalizar el partido. Otro pequeño pero importante acierto si lo que se pretende es hacer Equipo y hacer Afición, sí señor.





Fd.: Espíritu de Magdeburgo.







lunes, 11 de noviembre de 2013

Pido perdón a la afición de Huesca


Pido perdón a la afición de Huesca. A aquellos que se hayan podido sentir molestos con la última entrada en este Blog escrita por nuestro colaborador y amigo Álvaro. Y pido perdón como responsable del Blog. Para quien no me conozca mi nombre es José Forniés y si pido perdón lo quiero hacer de cara y sin excusas. Es evidente por los comentarios vertidos que ha podido haber quien se haya sentido molesto, y lo siento.

En los cinco años que llevamos con el Blog abierto hemos tenido casi 850 artículos de balonmano con más de 10.000 comentarios de los que solo se han eliminado 3 (uno de ellos por error). El año pasado y con la intención de evitar problemas pusimos un filtro antes del partido en Huesca para evitar comentarios ofensivos entre una y otra afición. 6 comentarios no fueron publicados por entender que solo pretendían molestar cuando no ofender a la afición rival. Este año no hemos puesto el filtro y quizás esta vez el error ha estado en la última frase del artículo que ha podido resultar molesto para alguno de los aficionados de Huesca.

Solo Álvaro, o cualquiera que ha mandado un artículo al Blog saben que nunca intento influir en los comentarios, ni antes ni después. Y así lo hice esta vez cuando recibí el artículo, a pesar de las dudas que me surgieron al leer la última frase. Quise anteponer el respeto al autor a los posibles problemas posteriores y ahora tengo la sensación de que me equivoque. No tanto por lo que quiso decir Álvaro sino por lo que se puede entender.

Me declaro admirador de la afición de Huesca. No pude estar en este último partido pero si en algún derbi anterior como el día del ascenso a Asobal, y está claro que hay personas cuyo comportamiento deja mucho que desear, pero es algo que desgraciadamente sucede en todos los lados y me temo que en la misma proporción. Como en el Príncipe Felipe y como en muchos otros sitios. Y yo sí reconozco tener envidia de la afición de Huesca, una afición animosa y volcada con su equipo.

Por ello lamento que se pueda dar en el Blog la sensación de que se les ataca. Nada más lejos de nuestra intención, y me temo que no fue esa la intención de Álvaro. Basta con leer el artículo completo, no solo la última frase.

Sea como fuere pido perdón a todo aquel al que pudiera haber molestado el comentario y lo hago sin escusa alguna.







Fdo.: José Forniés. (Espíritu de Magdeburgo)