
Antes del partido pensaba que lo de Cuenca era una oportunidad para calibrarnos, ver cuál era nuestro sitio y cuáles eran nuestras aspiraciones. Era la oportunidad para decir que lo de Granollers fue solo un mal encuentro en un día extraño en e l que todo salió mal, un partido para demostrar que el bloque era solido y que las fisuras que habían aparecido no se iban a extender con rapidez y sabríamos taponarlas.
Cuenca (otra vez) nos demostró que sin garra y sin intensidad el equipo puede parecer mediocre y es capaz perder contra cualquier conjunto motivado. El conjunto de
Goran planteó un partido físico, tal y como se esperaba, con una defensa aguerrida y presionante, las defensas abiertas nos agobian sobremanera ya sea un
5-1 o un
3-2-1, en
Cuenca lo sabían y nos atascaron. Enhorabuena a los de
Dozic.
La diferencia de intensidad entre los dos conjuntos fue evidente, desconozco la razón, ya
Lorenzo Ruedo sugirió un posible exceso de confianza del
CAI tras el buen inicio, quizás vayan por ahí los tiros.
El
CAI en la primera parte tomo ventajas de dos, tres goles, era el momento de matar el encuentro, ir a tope y no dejar levantarse a los conquenses, pero
Mariano decidió mandar a los mejores espadas en aquel momento al banquillo,
Larsson, Stanko, Kalle y Grebenar se sentaron, en ataque la imprecisión y la precipitación fue el santo y seña y
Cuenca se fue dos arriba al descanso. En la segunda parte ni aparecimos ni se esperaba.
Grebenar desapareció del partido (¿razones?),
Koch le suplió muy inseguro en la pista, quizás era momento para jugar más pausadamente con dos centrales. Una y otra vez nos atascábamos por el centro queriendo entrar todos por el mismo sitio donde
Cuenca acumulaba más hombres. Cuanto más abierto había que jugar más nos apelotonábamos. En el otro lado
Cuenca encontraba puerta con facilidad un par de cruces y disparo a la red, nuestra portería no tuvo el día y los cubanos llegados desde
Italia camparon a sus anchas.
El partido se consumía,
Cuenca se escapaba y nuestro
6-0 seguía blando y apático, el
5-1 para intentar robar balones no se contempló como opción hasta que el partido estaba ya finiquitado a falta de tres minutos, esto suena a legado kos.
Estamos quintos, ahora hay que entrenar en
Austria, soy incapaz de ver ese encuentro como algo mas que un mero trámite,
Antequera vendrá al pabellón y hay que cortar la sangría rápido que todos sabemos lo que se avecina después.
Fdo:
donbeno73